La imparable agenda que cumplió el gobernador de Mendoza Alfredo Cornejo sólo indica una cosa: ya está en campaña de cara a las elecciones generales del próximo octubre.
Visita a la oficina del Iscamen Tunuyán donde se entregan los difusores de feromonas para la campaña de la lucha contra la polilla de la vid pic.twitter.com/GgAOr4owYi
— Alfredo Cornejo (@alfredocornejo) September 8, 2017
Sin pausa, el gobernador enlazó la inauguración de un nuevo sistema de expediente electrónico en la Cámara de Diputados con la entrega de viviendas en Guaymallén y el anuncio de la creación de 2.000 puestos de trabajo a través del Bono Fiscal.
Yendo de un lado para el otro, acompañado de una comitiva de funcionarios, el gobernador no se privó de referirse a los errores de las anteriores gestiones (demagogia a la hora de construir casas sin exigirles a los beneficiarios una cuota acorde con los actuales costos de financiación de un inmueble, mala administración, falta de gestión legislativa) y hasta remarcó que no irá por una reelección.
En ningún caso habló directamente con la prensa y en cada acto que presidió dejó caer frases dignas de convertirse en titulares.
Lo cierto es que se lo vio cansado, pero nadando a sus anchas en las aguas de un río que le queda más que cómodo: el de las contiendas electorales, que no ha parado de ganar desde el 2013, cuando el Frente Cambia Mendoza superó en las legislativas al PJ por 20 puntos de diferencia.
