La tercera audiencia del juicio oral por el crimen de Bruno Patricio Méndez, ocurrido en 2022 en Puerto Iguazú, sumó nuevos testimonios que comprometen la situación procesal de Jonatan Nazareno Ferreyra, conocido como “Polaquito”, principal acusado del caso.
El debate se desarrolla en el Tribunal Penal N°1 de Eldorado, que dispuso un cuarto intermedio hasta el próximo martes, cuando se iniciará la etapa de alegatos y no se descarta que se dicte sentencia.
Durante la jornada, declararon vecinos en cuya vivienda el imputado se presentó luego del hecho y donde posteriormente fue detenido. Según lo expuesto, el acusado habría manifestado haber cometido un hecho grave y hecho referencia a la presencia de un cuerpo en su domicilio, lo que fue incorporado como un elemento relevante para la acusación.
También brindó testimonio una mujer que participó de una reunión horas antes del crimen, quien aportó detalles sobre las personas presentes y aspectos que contribuyen a reconstruir la secuencia previa.
Estas declaraciones se suman a la prueba presentada en audiencias anteriores. En la jornada previa se exhibieron registros audiovisuales vinculados al momento en que la denunciante fue auxiliada, en los que se observan pedidos de ayuda y la intervención de vecinos. Testigos coincidieron en que la mujer relató en ese contexto que Méndez había sido asesinado y que había sido víctima de abuso.
Asimismo, familiares de la víctima aportaron datos sobre las horas previas al hecho y situaron al imputado junto a Méndez y la denunciante en un encuentro, donde indicaron que portaba un arma blanca.
Según la hipótesis fiscal, el crimen ocurrió durante la madrugada del 4 de abril de 2022 en una vivienda del barrio Villa Alta, donde la víctima habría sido atacada con un cuchillo. Posteriormente, el acusado habría retenido a la mujer durante varias horas hasta que logró escapar.
Ferreyra enfrenta cargos por homicidio doblemente calificado —por ensañamiento y criminis causa—, abuso sexual agravado y privación ilegítima de la libertad. En caso de ser declarado culpable, podría recibir una condena a prisión perpetua.