El Club Atlético Juventud Unida hizo vibrar a sus fanáticos con un triunfo contundente en la primera final del Regional. Desde el primer minuto, el estadio se llenó de emoción: los hinchas alentaban sin parar mientras el equipo celeste dominaba la pelota y generaba las primeras ocasiones claras para conseguir un excelente resultado de 3 a 1.
Marcelo Olivera y Leandro Larrea: los héroes del primer tiempo
La apertura llegó a los 18 minutos: un frentazo certero de Marcelo Olivera, tras un centro milimétrico desde la izquierda, puso a Juventud en ventaja y encendió la alegría de la tribuna. Apenas cinco minutos después, Leandro Larrea anticipó la salida del arquero visitante y estiró la diferencia, dejando a Ben Hur con pocas respuestas ante la superioridad local.

El dominio de Juventud Unida de Gualeguaychú se consolidó poco después, cuando la visita sufrió un duro golpe: la expulsión de Juan Bono dejó al rival con un hombre menos y complicó sus chances de reacción. Con superioridad numérica, el Celeste bajó un cambio, hizo circular la pelota y mantuvo el control del juego, generando ocasiones y haciendo sentir la presión sobre cada intento del rival.
Maximiliano Solari amplía la ventaja: un cabezazo que selló el triunfo
El segundo tiempo comenzó con la misma intensidad. Apenas iniciado, Maximiliano Solari conectó un centro preciso desde la derecha con un cabezazo perfecto que venció al arquero y estiró la ventaja a 3 a 0. La afición celebró con euforia, mientras el equipo mantenía la calma para administrar la diferencia sin perder ritmo ni concentración.
Ben Hur logró descontar con un gol de Elías Medeiro tras una pelota parada y un descuido defensivo, pero la superioridad de Juventud ya era indiscutible. Cada pase, cada recuperación y cada avance mostraban que el Celeste sabía cómo manejar la presión y cuidar la ventaja obtenida en los primeros minutos.
Más allá de los goles y la expulsión, Juventud brilló por su juego colectivo: precisión en los pases, velocidad en las bandas y orden táctico en la defensa. La combinación de eficacia y control permitió al equipo encaminar la serie con confianza y proyectar expectativas positivas hacia la revancha en Rafaela.
El estadio se convirtió en un protagonista más
El aliento constante de los hinchas, la tensión en cada jugada y la celebración de los goles reflejaron el espíritu de una comunidad que vivió cada minuto del partido con intensidad. La victoria dejó una sensación de claridad: Juventud llegó a esta final preparado para dominar y hacer sentir su fuerza desde el primer toque de balón. Con información de Radio Máxima.
