Gualeguaychú sigue ampliando su propuesta turística con una alternativa que crece temporada tras temporada: el Camino del Vino. Pensado para quienes buscan experiencias auténticas, este circuito productivo invita a descubrir el detrás de escena de la vitivinicultura local, sumando valor a la oferta tradicional de la ciudad.

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El interés se potenció tras la visita del secretario de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación, Daniel Scioli, quien destacó en sus redes sociales el potencial turístico de Gualeguaychú y el atractivo de esta ruta del vino. La repercusión de su mensaje se viralizó rápidamente y fortaleció el posicionamiento del destino como una opción integral que combina naturaleza, producción y cultura.

En los últimos años, la actividad vitivinícola en el sur entrerriano mostró un crecimiento sostenido. Viñedos y bodegas apostaron a la calidad, la innovación y la apertura al turismo, generando propuestas que permiten recorrer plantaciones, conocer los procesos de elaboración, dialogar con productores y participar de degustaciones en entornos naturales únicos.

El circuito del vino está conformado por establecimientos distribuidos en puntos estratégicos del departamento
Bodega Las Magnolias, sobre el Acceso Sur (Km 4,3); Viñedo La Dominga, en la zona de Costa Uruguay; Bodega Ianni, en Colonia El Potrero; Finca Los Bayos, en Urdinarrain; y Bodega y Viñedo 28/20, ubicada en el acceso a la ciudad y considerada puerta de entrada al Camino del Vino. Cada espacio aporta su impronta y amplía el alcance regional de la propuesta.

Varietales que consolidan la identidad vitivinícola de la región
Las tierras de Gualeguaychú han demostrado gran adaptabilidad para distintas cepas, consolidando una identidad vitivinícola propia dentro de la provincia. Aquí se producen varietales como Malbec, Tannat, Marselán, Cabernet Franc, Merlot, Sauvignon Blanc, Chardonnay y Viognier, entre otros, que reflejan el potencial productivo y la diversidad del terroir entrerriano.

Un recorrido que fusiona tradición y modernidad
En este contexto, la Semana de la Vendimia —que se desarrolla entre febrero y marzo— se transformó en una verdadera celebración que une tradición y cultura. Durante esas jornadas se realizan cosechas simbólicas, visitas guiadas, espectáculos artísticos y propuestas gastronómicas que ponen en valor el trabajo de los productores locales.

De cara a este fin de semana largo, el Camino del Vino se presenta como una invitación irresistible para descubrir otra cara de Gualeguaychú: la del esfuerzo productivo, la identidad regional y el sabor entrerriano. Una experiencia que suma al clásico circuito turístico de la ciudad y que la consolida como destino elegido en todo el país.
