La amenaza del picudo rojo vuelve a encender alertas por el impacto que esta especie invasora puede generar en palmeras del espacio público y en áreas naturales protegidas, lo que impulsa el fortalecimiento de acciones de monitoreo, detección y control sanitario para preservar el ambiente.

Alacranes: qué medidas tomar para evitar accidentes y cómo actuar ante una picadura
Se trata del picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus), una especie exótica originaria de Asia que actúa de manera silenciosa pero devastadora. A través de Áreas Naturales Protegidas Municipales (SMAP) y Espacios Verdes, se profundizan las tareas de relevamiento que permiten registrar datos georreferenciados y elaborar mapas actualizados para intervenir con rapidez.

El insecto utiliza a las palmeras como hospedadoras para completar su ciclo biológico y se alimenta de los tejidos internos del tronco, avanzando hacia el ápice y provocando, en la mayoría de los casos, la muerte del ejemplar. A este escenario se suma la aparición del picudo negro, que ya genera daños visibles en palmeras Phoenix canariensis, como las emblemáticas ubicadas en calle Rocamora.
Mientras se realiza relevamientos exhaustivos en el radio urbano, se extiende el monitoreo a sectores periurbanos y áreas estratégicas, donde las palmeras cumplen un rol clave como “centinelas” para advertir la posible presencia de la plaga. El objetivo es consolidar un censo integral que permita comparar datos a lo largo del tiempo y ajustar las estrategias sanitarias.
Amenaza silenciosa: el picudo rojo y su devastador efecto en las palmeras
La problemática excede el ámbito urbano y alcanza a especies nativas de alto valor ambiental, histórico y cultural. Entre ellas se encuentra el último manchón extenso de palmera yatay (Butia yatay), uno de los patrimonios naturales más representativos de la región entrerriana, cuya conservación resulta prioritaria.
Las acciones se desarrollan de manera preventiva y coordinada, en articulación con SENASA y municipios que integran una red de información regional, con el fin de fortalecer la detección temprana, evitar la propagación de la plaga y resguardar el patrimonio natural.

Palmeras en alerta: guardianas del ecosistema ante la plaga
Algunos signos que pueden indicar la presencia del picudo rojo son:
• palmeras secas o con caída de hojas
• hojas comidas o con coloración amarilla
• decaimiento de la corona
• marchitamiento de las hojas centrales
• presencia de pupas del insecto
• exudados visibles en orificios del tronco
Ante la detección de cualquiera de estos síntomas, se solicita dar aviso inmediato a la Subsecretaría de Ambiente y Seguridad Alimentaria (3446 420443), al Sistema de Áreas Naturales Protegidas Municipales ([email protected]) o a Espacios Verdes (3446 67-9079).
