Una sola masa de tarta casera y 3 rellenos para toda la semana: el método infalible para que nunca se humedezca
La técnica para lograr una masa quebrada hecha a mano que supera a las opciones industriales, sumada a tres combinaciones clásicas para resolver cualquier comida.
Una sola masa de tarta casera y 3 rellenos para toda la semana: el método infalible para que nunca se humedezca(Canva)
La tartaes un clásico indiscutible en las casas argentinas por ser fácil, versátil y perfecta tanto para un almuerzo rápido como para una cena informal. Lo que marca la diferencia entre una tarta común y una inolvidable es la elaboración de la masa de tarta casera, una tarea simple que permite controlar la calidad de los ingredientes y evitar conservantes.
Una buena base artesanal destaca por tener esa textura crujiente por fuera y tierna por dentro que las versiones industriales rara vez logran. Además, la preparación en el hogar brinda la libertad de experimentar con diferentes harinas o ajustar la proporción de materia grasa según se prefiera un resultado más ligero, rústico o tipo hojaldre.
Tarta casera, tres opciones para resolver la cena.(Canva)
Qué ingredientes se necesitan para la masa y sus rellenos
Para obtener una masa clásica manejable y tres opciones de sabores infalibles, se requieren los siguientes elementos:
Para la masa: 250 g de harina común, 125 g de manteca fría en cubitos (o aceite para una versión liviana), 1 huevo, sal y agua fría.
Relleno clásico: 200 g de jamón cocido, 200 g de queso en fetas, 2 tomates frescos y orégano.
Relleno nutritivo: 300 g de espinaca cocida y escurrida, 200 g de ricota, 1 huevo y 50 g de queso rallado.
Relleno gourmet: 3 cebollas grandes en juliana, 2 cucharadas de azúcar, 150 g de queso de cabra y un chorrito de vino blanco.
Paso a paso, cómo preparar la masa de tarta casera y sus variedades de relleno
El procedimiento se basa en un trabajo rápido de los ingredientes para asegurar una textura quebradiza y un horneado parejo:
Mezclá la harina con la sal en un bowl y desarmá la manteca fría con las manos hasta obtener una textura arenosa.
Incorporá el huevo y sumá agua fría de a cucharadas (este es el secreto para que quede perfecta) hasta que la masa quede suave pero sin pegarse a los dedos.
Amasá suavemente solo hasta integrar, formá un bollo y dejalo reposar en la heladera durante 30 minutos.
Estirá la masa sobre una superficie enharinada, forrá el molde y pinchá el fondo con un tenedor para que no se infle.
Prehorneá la base a 180 °C por 12 minutos con peso encima si el relleno es muy húmedo, como en la opción de espinaca. Este es el truco para que no se humedezca la masa.
Mezclá la espinaca con la ricota y el huevo, y cociná la tarta rellena por otros 30 minutos hasta que esté firme.
Caramelizá las cebollas con azúcar y vino blanco a fuego bajo antes de sumar el queso de cabra sobre la masa.
Armá la versión de jamón y queso colocando las fetas y el tomate en rodajas para un golpe de horno final.
Opciones de tartas saladas ideales para resolver la comida.(Canva)
La masa de tarta casera permite obtener una costra dorada que realza cualquier combinación de ingredientes, desde la sencillez del jamón y queso hasta la sofisticación de la cebolla caramelizada.