En las redes sociales, la cuenta de @sabrina.recetas sorprendió a sus seguidores con una propuesta irresistible que es furor por su sencillez. Se trata de un cheesecakeque utiliza la fruta fresca como protagonista, logrando un equilibrio perfecto entre la suavidad del queso y la intensidad de las frutillas.
Esta receta es ideal para cerrar un almuerzo familiar o celebrar un cumpleaños sin complicaciones técnicas. Al no requerir cocción, se convierte en el aliado número uno de quienes buscan un resultado profesional pero cuentan con poco tiempo para dedicarle a la pastelería compleja.
Así queda el cheesecake de frutilla.(Captura)
Qué ingredientes se necesitan para hacer el cheesecake de frutilla
Para preparar este postre en un molde desmontable de unos 16 cm, vas a tener que conseguir estos elementos:
150 g de galletitas de vainilla.
75 g de manteca derretida.
400 g de queso crema.
400 g de frutillas frescas (procesadas).
200 ml de crema de leche.
150 g de azúcar.
10 g de gelatina sin sabor.
1/2 taza de agua caliente.
Este postre es muy fácil de hacer y está listo en simples pasos.(Captura)
Paso a paso, cómo preparar el cheesecake de frutilla sin horno
Procesá todas las galletitas de vainilla y mezclalas con la manteca derretida hasta formar una arenilla húmeda.
Colocá la mezcla en la base del molde, presioná bien para que quede compacta y reservá en la heladera.
Batí la crema de leche junto con el azúcar a medio punto; luego incorporá el queso crema y las frutillas previamente procesadas.
Disolvé la gelatina sin sabor en el agua caliente. Para equiparar densidades, mezclá un poquito de la crema de frutillas en la gelatina antes de volcarla al resto de la preparación.
Volcá toda la mezcla final sobre la base de galletitas que tenías reservada en el frío.
Llevá a la heladera por un tiempo mínimo de 2 o 3 horas hasta que esté bien firme antes de desmoldar y decorar.