Así vive Rochi Igarzábal, la ex Casi Ángeles: una casa luminosa con plantas, arte y diseño
La actriz mostró en redes cómo es su hogar, un espacio luminoso y cálido donde predominan el verde, los cuadros y una estética relajada.


La actriz y cantante Rochi Igarzábal abrió las puertas de su intimidad y sorprendió con un hogar que escapa de los estilos tradicionales. Lejos de lo minimalista o lo estrictamente moderno, su casa combina arte, naturaleza y una impronta personal que se refleja en cada rincón.
Ubicada en un entorno que privilegia la luz natural, la vivienda fue mostrada a través de redes sociales, donde la ex Casi Ángeles dejó ver cómo convive junto a su pareja, Milton Cámara, su hija Lupe y sus mascotas en un espacio pensado para el disfrute cotidiano.
Uno de los aspectos más destacados de la casa es su amplitud y la fuerte presencia de luz natural, que potencia cada ambiente. El living, integrado con la cocina y el comedor, funciona como el corazón del hogar y refleja una estética cálida y relajada.

Allí, los cuadros ocupan un lugar central: obras de distintos tamaños, colores y estilos que aportan identidad y construyen un clima artístico. A esto se suma la presencia constante de plantas, ubicadas en estantes, rincones y el suelo, generando una conexión directa con la naturaleza.
Según mostró la propia actriz, recientemente decidió renovar este espacio con cambios en la disposición de los muebles, incluyendo un nuevo sillón y una reorganización que prioriza la comodidad y el verde.
La casa se desarrolla en dos niveles y se caracteriza por un diseño abierto, donde los ambientes se conectan entre sí sin perder funcionalidad. Esta integración refuerza la sensación de amplitud y permite que la luz circule de manera uniforme.

Lejos de seguir tendencias rígidas, Igarzábal construyó un espacio con identidad propia, donde conviven elementos modernos con detalles más personales. El resultado es un hogar en constante transformación, que refleja su vida familiar y su búsqueda estética.
Además, el uso de materiales, colores y objetos decorativos responde más a lo emocional que a lo estructural: cada elemento parece tener un sentido dentro del conjunto.
Más allá de lo visual, la casa funciona como un reflejo de su presente. Allí conviven la vida familiar, la maternidad, la música y la creatividad.

La elección de plantas, obras de arte y espacios abiertos no es casual: responde a una necesidad de generar un entorno armónico, donde la naturaleza tenga un rol central y el arte forme parte de lo cotidiano.
En un contexto donde muchas figuras muestran casas de lujo o estética uniforme, el hogar de Rochi Igarzábal se destaca por lo contrario: una identidad marcada, cálida y en permanente construcción.