Así es la nueva casa de Noelia Marzol en Nordelta: chimenea de piedra, vista al lago y un mensaje que emocionó a todos
La actriz y bailarina presentó su hogar en redes junto a su esposo Ramiro Arias y sus hijos Donatello y Alfonsina.


Noelia Marzol cumplió un sueño que venía construyendo hace tiempo. La actriz y bailarina presentó su nueva casa en Nordelta a través de las redes sociales con un mensaje que la definió de entrada: "¡Ahora sí! Con muchísima felicidad, les presentamos nuestro nuevo hogar. Después de mucho trabajo ahora resta disfrutar".

En la publicación, que se llenó de mensajes de cariño en pocas horas, Marzol también le dedicó un párrafo especial a su familia: "Nada hubiese sido posible sin la ayuda de mis viejos, quienes siempre me enseñaron que hay que trabajar para conseguir los objetivos".

La propiedad de dos plantas está ubicada en un barrio cerrado de Nordelta y fue diseñada con una estética que combina calidez, funcionalidad y una conexión permanente con el entorno natural que la rodea.

El living es el corazón de la casa. Un sofá amplio en tonos claros, una mesa de madera maciza y una chimenea revestida en piedra dominan el ambiente principal. Sobre la mesa ratona, velas, libros de arte y objetos artesanales suman personalidad sin recargar el espacio.

La galería es otro de los puntos más destacados. Sillones de líneas simples, una mesa ratona de mármol y madera, una alfombra tejida en tonos beige y plantas en macetas crean un ambiente que mira directamente al parque. El comedor integrado a ese sector tiene una larga mesa de madera oscura bajo lámparas colgantes de mimbre, con grandes ventanales de hierro negro que enmarcan la vista al jardín.

La cocina mantiene la misma línea: muebles blancos de diseño clásico, mesadas de mármol y estanterías abiertas. Una mesa cuadrada de madera con tapa de mármol ocupa el centro, rodeada de sillas estilo Thonet con asiento de esterilla.

El jardín es donde la propiedad muestra su mayor atractivo. Una pileta amplia y un parque verde con vista directa al lago completan un exterior que Marzol y su esposo Ramiro Arias eligieron disfrutar desde el primer día.

Los grandes ventanales de ambas plantas refuerzan la continuidad entre el interior y el entorno natural, permitiendo que la luz ingrese en todos los ambientes a lo largo del día.

La familia Marzol-Arias se mudó en diciembre y vivió los primeros meses adaptando cada rincón hasta convertirlo en el hogar que hoy presentan. Una casa que, como definió su dueña, es el resultado directo del esfuerzo, la gratitud y el trabajo compartido.