Así es la impresionante casa de la familia Macri que volvió a salir a la venta
Ubicada en una de las zonas más exclusivas de Buenos Aires, combina lujo, historia y dimensiones fuera de lo común.


Una de las propiedades más emblemáticas de la Ciudad de Buenos Aires volvió a escena. Se trata de la mansión que pertenece a la familia Macri, ubicada en el exclusivo barrio Parque, y que en los últimos días Mauricio Macri relanzó al mercado con un valor cercano a los 6 millones de dólares.
La casa no es una más dentro del circuito inmobiliario: fue la última residencia de Franco Macri y un espacio que, durante décadas, funcionó como escenario de reuniones políticas y empresariales clave.

La propiedad cuenta con 1.280 metros cuadrados cubiertos distribuidos en cuatro plantas, con una estructura pensada tanto para la vida familiar como para grandes encuentros sociales.
En total, posee 18 ambientes, 7 dormitorios —incluida una suite principal con vestidor— y 12 baños, además de cuatro cocinas y espacios diferenciados entre áreas sociales, privadas y de servicio.

Entre sus características más llamativas se destacan: dos ascensores internos; amplios salones de recepción; escritorios y salas de reunión; gimnasio privado y terraza con parrilla.

También cuenta con jardines, cocheras y sistemas técnicos como aire acondicionado central y grupo electrógeno, lo que refuerza su perfil de residencia de alto nivel.

La casa fue construida en la década de 1940 y responde al estilo racionalista, con líneas limpias y una estructura monumental que la convierte en una pieza arquitectónica destacada dentro de la ciudad.
A lo largo de los años, su valor fue ajustándose: salió al mercado por casi 9 millones de dólares, luego bajó a 8 millones y llegó a ofrecerse por 5,5 millones, sin concretar su venta.

Ahora, vuelve a publicarse con un precio intermedio, en un contexto donde el mercado inmobiliario de lujo busca reactivarse.
Más allá de su cotización, la propiedad mantiene un fuerte valor simbólico. No solo por su tamaño o ubicación, sino por su historia vinculada al poder económico y político del país.

En ese sentido, su futuro dependerá de encontrar un comprador que no solo pueda afrontar el costo, sino también sostener una residencia con características únicas dentro del mercado argentino.