Marley construyó en Nordelta, Tigre, el hogar que siempre imaginó: un espacio que refleja sus años de viajes por el mundo y que, al mismo tiempo, está pensado para que Mirko y Milenka vivan su infancia con libertad. La mansión de dos plantas no sigue las reglas del interiorismo de revista, sino las de un padre que prefiere ver juguetes desparramados antes que ambientes impecables y vacíos.

El conductor eligió una paleta de colores neutros y cálidos, tirando a claros, que genera amplitud y evita la sensación de encierro. El mobiliario es el justo y necesario, siguiendo una lógica minimalista que no busca la perfección sino el espacio: sillones, sillas y mesas funcionales que dejan el protagonismo a los niños y a todo lo que traen consigo cada día.
El espacio de los adultos: cine, pool y referencias a sus viajes
Dentro de la casa, Marley se reservó un ambiente que lo define con precisión. Una habitación dedicada a sus pasiones incluye una mesa de pool, carteles con referencias cinéfilas y recuerdos de sus recorridos por el mundo que funcionan como decoración viva.

Los espacios en común con Mirko y Milenka combinan tecnología y cultura: televisores de gran tamaño y bibliotecas donde conviven los libros favoritos de cada uno. La casa también cuenta con una cama para hacer pilates, otro guiño a la vida activa que el conductor lleva cuando está en Argentina.

El exterior: pileta moderna, huerta y vista al Río Luján
El patio trasero es donde la propiedad despliega su mayor atractivo. Una pileta de formato moderno y líneas geométricas domina el sector exterior y tiene vista directa al Río Luján, con el que la propiedad tiene salida directa.

Sobre el pasaje de agua, Marley instaló una plataforma con asientos pensada para disfrutar del atardecer en familia. Más cerca de la casa, una hilera de plantas y una huerta que el propio Mirko usa para jugar y aprender completan un exterior que conecta a los chicos con la naturaleza desde la cotidianeidad.

Los grandes ventanales de ambas plantas refuerzan esa continuidad entre el interior y el jardín, bañando los ambientes de luz natural y manteniendo viva la presencia del entorno verde en cada rincón. Un hogar que, como su dueño, no necesita mucho para decir mucho.
