La casa de Ale Sergi dice mucho de él antes de que abra la boca. Moderna, luminosa y cargada de referencias culturales, el hogar del cantante de Miranda! funciona al mismo tiempo como refugio personal, centro de trabajo y archivo vivo de su historia musical. Cada ambiente refleja una faceta distinta de un artista que lleva décadas marcando tendencia en el pop argentino.

Lo primero que llama la atención al entrar es la luz. Grandes ventanas permiten que la luz natural inunde los ambientes principales, que combinan muebles de líneas limpias con objetos de colección distribuidos con criterio. La paleta de colores es neutra pero nunca fría: los tonos claros conviven con detalles personales que rompen la uniformidad y le dan carácter al espacio.

El estudio y la biblioteca, el corazón de la casa
El estudio de grabación es, sin dudas, el ambiente más imponente. Equipado con micrófonos de alta calidad, auriculares profesionales, un teclado electrónico y paneles acústicos en blanco y negro, el espacio fue diseñado para trabajar con la concentración que exige la producción musical. Es allí donde Sergi compone, produce y da forma a los proyectos de Miranda! y a sus trabajos solistas.

A pocos pasos, la biblioteca es el otro gran protagonista. Estantes que van del piso al techo albergan una colección de más de 3.000 vinilos y CDs, con parlantes de madera y adornos como calaveras coloridas que le dan al espacio un tono personal e irreverente.
"Soy fan de la música, empecé a comprar música en formato físico desde que tengo 10 años", contó el músico en una entrevista. La iluminación cálida del sector lo convierte en un rincón ideal para escuchar y encontrar inspiración.

Los otros espacios que completan el hogar
La cocina es sencilla y funcional, con muebles blancos y electrodomésticos a la vista que no interrumpen la entrada de luz natural. En otra zona de la casa, una habitación dedicada íntegramente al vestuario guarda decenas de prendas con brillos, abrigos llamativos y accesorios que el músico usa en sus shows y videoclips, tratados como parte de una colección tanto como de un guardarropa.
El resultado es un hogar coherente con quien lo habita: un artista que no separa la vida del arte, y que convirtió cada rincón de su casa en una extensión de su identidad. Como él mismo definió su relación con los vinilos: "Es el proyecto más egoísta de todos porque lo hago puramente para mí".
