Si hablamos de voces destacadas del país, sin dudas, Abel Pintos es uno de los cantantes más importantes que recorre el mundo con sus canciones y sus éxitos son escuchados por todos. El artista mantiene su vida privada fuera de la exposición pública, pero de vez en cuando muestra en sus redes sociales algunas postales de su familia y el amor que siente por ellos.

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El cantante se casó en 2021 con Mora Calabrese, tienen dos hijos en común, Agustín y Rosario. Guillermina, la mayor es hija de una relación anterior de su esposa. No obstante, la conexión que sintió con la adolescente fue instántanea y profunda, que tras casarse con su mamá, la adoptó legalmente.

La familia Calabrese- Pintos comparten su amor en redes sociales, como también los viajes, los momentos especiales y la prioridad de estar unidos, siempre. Guillermina con 18 años comenzó a construir un camino propio lejos de los escenarios y muy ligado al arte, los estudios y los viajes internacionales.
A qué se dedica Guillermina, la hija de Abel Pintos
La joven atraviesa una etapa de crecimiento personal y académico en Europa, donde combina experiencias educativas con recorridos por ciudades emblemáticas como París, Londres y Cardiff. A sus 18 años, Guillermina muestra un marcado interés por la fotografía, la arquitectura y la cultura.
Tras terminar el colegio, la hija del cantante decidió vivir la experiencia de recorrer el mundo y estudiar en Europa. A través de sus redes sociales, Guillermina comparte imágenes de sus viajes y deja ver una sensibilidad artística muy presente en cada publicación. Durante su estadía en París, por ejemplo, visitó lugares icónicos como la Torre Eiffel y distintos museos, donde profundizó su pasión por la fotografía y el registro visual de espacios históricos.


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Londres también formó parte de su recorrido. Allí aprovechó para recorrer monumentos históricos como el Big Ben y disfrutar de recitales junto a amigos y compañeros de intercambio. Según trascendió, la experiencia en Europa no solo está vinculada al turismo, sino también a programas educativos y actividades académicas internacionales.
Además de sus viajes por el Viejo Continente, Guillermina participó de experiencias educativas en Estados Unidos, especialmente en California, donde convivió con estudiantes de distintas nacionalidades y amplió su formación artística y cultural.
Lejos de la exposición mediática constante, Guillermina parece apostar a una vida enfocada en el aprendizaje, el arte y las experiencias culturales. Con perfil bajo, pero cada vez más activa en sus proyectos personales, construye una identidad propia mientras explora distintas ciudades del mundo y desarrolla su pasión por la fotografía.
