Mavinga es una de las participantes de Gran Hermano Generación Dorada que vivió una semana de revoluciones. La jugadora fue víctima de racismo, sin darse cuenta, y desencadenó en la expulsión de Carmiña del juego. A pesar de que la mujer oriunda de Congo no sabe explícitamente las palabras que usó la periodista, se mostró sorprendida por su actitud. Esta polémica llevó a que el público se interese por su historia.

La foto de la detención de Luciana Martínez, ex Gran Hermano: qué se sabe de la causa por robo

Las fotos de Mavinga en el pasado
Tal es así que en las redes sociales se volvió un tema de conversación el nombre de Mavinga, y el interés llevó a que el público busque más información de ella en el pasado. En medio de eso, encontraron fotos de la mujer antes de entrar al reality y su aspecto era diferente.

En las fotos que circularon en redes sociales, se ve a Mavinga con el pelo corto, lacio y flequillo, un aspecto totalmente diferente al que lleva ahora en la casa más famosa del país. Actualmente, tiene pelo largo, ondulado y sin flequillo. También hay otra foto con otro look de pelo corto, pero igual de ondulado que ahora.

La mujer africana hasta ahora viene avanzando en la competencia. Carmiña fue expulsada después de criticar a Mavinga de forma despectiva por su color de piel y refiriéndose a ella como "una esclava que acababa de bajar del barco", lo que generó total indignación en la televisión.

Licha Navarro, ex participante de Gran Hermano sufrió un terrible accidente: "Le dieron 17 puntos"
La historia de Mavinga de Gran Hermano Generación Dorada
Mavinga conmovió a sus compañeros por su fuerte historia de vida que incluye migración, abuso familiar y un renacer con su peluquería en La Plata. “La muerte de mi mamá cambió mi vida rotundamente. Mi mamá murió cuando yo tenía cuatro años”, contó en su momento.
“No conozco el amor de familia. A los siete años fui secuestrada por mi tía materna. Me maltrató como una hija de pu..., no sé por qué. Yo sé que en esta vida nunca voy a saber lo que es el amor familiar, y a mí eso me duele. ‘A veces digo: necesito un abrazo de una madre’”, comentó Mavinga en la casa.
Sobre su llegada a Argentina, la peluquera de La Plata contó: “Yo dije ‘voy a cambiar eso’. Me fui a la calle, me fui a trabajar de moza a los 15 años y hace 23 años que estoy acá, vine a los 17 años porque me enamoré de un argentino".
