Cansada de no encontrar ropa de su talle, dejó su trabajo y creó un emprendimiento que cambió su vida
En diálogo con Vía País, Camila Aldana Albarenga recordó cómo dejó un trabajo estable en el Estado para apostar por un emprendimiento. Lo que nació de una frustración personal hoy ayuda a miles de mujeres.
Cansada de no encontrar ropa de su talle, dejó su trabajo y creó un emprendimiento que cambió su vida(gentileza prensa)
Durante diez años trabajó en el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC). Sin embargo, un día decidió dejar atrás la estabilidad de un empleo fijo para cambiar radicalmente su vida. Lo que durante años fue una fuente de frustración cada vez que salía a comprar ropa y no encontraba variedad de talles se convirtió en el impulso para crear un emprendimiento que hoy les cambió la experiencia a miles de personas. Esta es la historiade Camila Aldana Albarenga, de 32 años.
Camila Aldana Albarenga dejó su puesto fijo para lanzarse a un emprendimiento de ropa (gentileza prensa)
De su experiencia a crear un emprendimiento
“Echate un vistazo” es una tienda online de ropa femenina y masculina sin límite de talles. Camila decidió dar vida a este proyecto después de renunciar a su empleo. En medio de la incertidumbre, apostó por transformar una problemática que conocía de primera mano: la dificultad de encontrar ropa inclusiva y con opciones para todos los cuerpos.
“Siempre fui gordita y me costó conseguir ropa. Entonces, no quería que otras personas pasaran por la misma situación que yo viví”, contó Camila sobre el impulso que necesitó para lanzarse a crear su marca. Cuatro años después, recuerda cómo fue el crecimiento del emprendimiento: “Empecé vendiendo todo tipo de prendas. Hasta que dije: 'Lo mío son los talles especiales'. A las dos semanas, por el incremento de las ventas, le propuse a Lautaro, mi hermano menor, que viniera a trabajar conmigo. Él renunció a sus dos trabajos. Arrancamos con 'Echate un vistazo Woman'. Tiempo después lanzamos 'Echate un vistazo Men'. Y acá estamos”.
La historia de Camila Albarenga: de dejar un puesto fijo a crear su marca
En diálogo con Vía País, Camila Aldana Albarenga repasó el camino que la llevó a dejar un empleo estable para apostar por su sueño. Habló de los desafíos y de cómo convirtió una experiencia personal en un proyecto inclusivo, una marca que hoy busca que nadie vuelva a sentirse excluido al momento de comprar ropa.
Camila Aldana Albarenga dejó su puesto fijo para lanzarse a un emprendimiento de ropa (gentileza prensa)
-¿Cómo comenzó tu emprendimiento?
-Yo trabajé durante 10 años en el INDEC y en pandemia como me sobraba mucho tiempo, dije, ‘bueno, a ver qué me puedo poner a hacer’, y me puse a vender ropa. Así que vendía ropa de todo tipo en ese momento y todos los talles. Hasta que volvemos a la vida normal, y volvemos a la oficina y dije, ‘lo mío es por los talles grandes’. Hasta que me di cuenta que lo mío era eso, que mi ciclo estaba cumplido en el INDEC.
-¿Por qué decidiste dejar todo, tu trabajo seguro, y apostar full time a tu proyecto?
-Desde ese momento los caminos se abrieron mágicamente. Desde el día uno fue tremenda la venta. En todo momento yo le dije a mi hermano que confíe en mí, que esto no iba a fallar. Y bueno, acá estamos siendo una empresa de nueve personas.
-¿Siempre tuviste la idea de tener un proyecto propio? ¿Te gustaba la moda?
-Nunca imaginé ni tenía la idea de tener un proyecto propio ni me hacía ruido la moda. No, la verdad es que no. Y hoy es mi vida, hoy lo amo, me apasiona, me encanta saber de telas, de modelos, de colores, lo que se viene, lo que se usa.
-¿Cómo fueron los primeros meses?
-Los primeros meses fueron fantásticos, la verdad que desde que me dedico a esto todo fue mágico. Creo que cuando se hace con mucho amor, dedicación, empeño, como que nada puede salir mal. Así que siempre fue como luz.
Camila Aldana Albarenga dejó su puesto fijo para lanzarse a un emprendimiento de ropa (gentileza prensa)
-Con el paso del tiempo ¿Qué destacas de tu emprendimiento y el público?
-Lo que destaco de mi emprendimiento es que al dedicarme al nicho de talles especiales cuesta tanto conseguir la ropa que llegar a todo el país y que la gente se pueda sentir cómoda, linda, se pueda vestir con lo que quiere, hay gente que deja de salir, deja de juntarse con amigas, de tener salidas porque no conseguía ropa y hoy saber que tiene cómo vestirse, que se viste linda, que la autoestima te eleva, eso la verdad que no lo cambio por nada del mundo y me alegra todos los días un poco más.
-Relacionando tu experiencia con la ropa y tus clientes ¿qué te genera ver el cambio en las personas con el acceso a ropa de cualquier talle?
-Yo creo que el emprendimiento lo hago tan mío y tan personal que me doy el tiempo de asesorar a las clientas. Lo mío no es una venta solamente, es hacer que la persona realmente sea feliz.