Andrea del Boca se quebró en vivo en Gran Hermano al revelar de qué murió su padre
La actriz habló del juicio que la marcó durante una década, contó el impacto devastador que tuvo en su familia.


En una de las cenas más emotivas de Gran Hermano, Andrea del Boca abrió su corazón y terminó entre lágrimas al recordar la muerte de su padre, Nicolás. La actriz reveló que la depresión que él atravesó tras el escándalo judicial por la producción de Mamá corazón derivó en un tumor que en apenas tres meses terminó con su vida.

“Yo fui cancelada durante 10 años por un juicio que era netamente político y que me condenaron muchos de los medios”, afirmó con firmeza frente a sus compañeros. Según sostuvo, fue absuelta en la causa por presunta defraudación al Estado, pero el daño ya estaba hecho.
En el momento más duro de su relato, Andrea detalló el impacto que la situación tuvo en su familia: “El daño está hecho, mi viejo no lo pudo soportar, la depresión lo llevó a un tumor y en tres meses se fue”, dijo visiblemente conmovida. Sus palabras generaron un silencio absoluto en la mesa.
La actriz explicó que durante años sintió el peso del señalamiento público y mediático. En ese contexto, su padre (quien fue una figura clave en su carrera desde la infancia) no habría resistido la presión emocional que atravesaba la familia.

Lejos de evitar la exposición, Andrea aseguró que su ingreso al programa más visto del país tiene un sentido simbólico: “Como yo no tengo nada que ocultar, me meto en la boca del lobo. Me meto en el programa que tiene mayor rating para decir ‘yo estoy acá entera, yo no me escondo’”.
Para la actriz, participar de Gran Hermano es una manera de enfrentar el pasado desde un lugar de fortaleza y transparencia, luego de años atravesados por el conflicto judicial y el cuestionamiento público.
Horas después, en la soledad de su habitación, volvió a mostrarse vulnerable. Sentada en su cama, acarició un almohadón con la foto de su hija Anna y de su perro, y les dedicó palabras cargadas de emoción.
También le habló a su madre, Ana, de 95 años, quien atravesó problemas de salud en los últimos meses. “Mami, te amo. Te amo siempre”, repitió entre lágrimas.

En un pasaje especialmente conmovedor, evocó a su padre: “Ayer cuando entré acá, lo sentí a papá. Lo escuchaba cuando decía: ‘Silencio. Vamos a grabar. Silencio. Acción’”. Luego, mirando hacia arriba, agregó: “Yo sé, papá, que vos estás acá. Sé lo que hiciste para que yo estuviese acá. Es como que en ese ojo está tu mirada”.
“Te extraño, Nico. Extraño tus abrazos. Pero sé que estás feliz”, cerró, dejando una de las escenas más sensibles de esta edición.