Con la llegada de las bajas temperaturas, el hospital de Bernardo de Irigoyen comenzó a registrar un aumento en los cuadros respiratorios y reforzó la campaña de vacunación destinada principalmente a niños y adultos mayores. En paralelo, el sistema sanitario local enfrenta limitaciones de recursos, derivaciones constantes y la particular dinámica de una ciudad fronteriza donde numerosos vecinos buscan atención médica en Brasil.
El director del hospital, Fabricio Korndorfer, explicó que el trabajo de inmunización se intensificó durante las últimas semanas con operativos conjuntos entre el nosocomio, los CAPS y agentes sanitarios. “Por ahora estamos intentando hacer lo máximo de vacunas. Eso es lo que estamos intentando ayudar mucho a la gente”, afirmó.
Según detalló, las vacunas más demandadas actualmente son las de influenza y neumococo, claves para prevenir complicaciones durante el invierno. “Estamos en todo momento, todos los días vacunando los chicos, los adultos, la gente que viene”, sostuvo.
El impacto de la primera ola de frío ya comenzó a sentirse dentro del hospital. “Ya tenemos algunos casos de neumonía, principalmente”, señaló Korndorfer, quien precisó que actualmente hay dos pacientes internados por cuadros respiratorios.
Además de las enfermedades respiratorias, el hospital continúa atendiendo una alta demanda vinculada a traumatismos y controles de embarazadas. “Ahora tenemos principalmente traumatismos. Ahora empieza principalmente la neumonía, problemas respiratorios y los chicos”, explicó el médico.
El director también describió las dificultades estructurales que atraviesa el sistema de salud en la zona de frontera. “La gente se cruza a Brasil, porque acá muchas veces faltan cosas”, reconoció. Según indicó, muchos pacientes prefieren realizar consultas, análisis o estudios médicos en el vecino país antes que viajar hasta Eldorado, distante a unos 130 kilómetros.
Actualmente, el hospital cuenta con entre cinco y seis médicos, de los cuales cuatro son generalistas. Además, una especialista en ginecología atiende cada quince días para reforzar el área de obstetricia. “Atendemos de todo”, resumió Korndorfer, aunque aclaró que los casos complejos continúan derivándose al hospital Samic de Eldorado.
“Se evalúa, se toman decisiones y si es un caso grave que necesita derivación, se deriva a Eldorado”, explicó sobre el funcionamiento del sistema de emergencias.
En ese contexto, consideró que la futura puesta en marcha del hospital de Pozo Azul permitirá aliviar parte de la demanda regional. “Creo que sí va a mejorar, principalmente para atender a la gente y descomprimir un poco el hospital Samic”, sostuvo.
Korndorfer también hizo referencia a las dificultades presupuestarias y a la falta de insumos que suelen afectar con mayor fuerza a los hospitales alejados de los grandes centros urbanos. “A veces faltan cosas acá, muchos recursos que a veces en la capital tiene y acá cuesta un poco más que lleguen”, afirmó.
Pese a ese escenario, aseguró que el hospital mantiene la atención diaria y busca sostener los servicios esenciales. “Estamos atendiendo mañana y tarde. La gente ve que estamos haciendo eso”, agregó.
Otro de los puntos señalados por el director fue la paralización de obras financiadas con fondos nacionales destinadas a ampliar la infraestructura hospitalaria. “Por ahora está parado”, indicó sobre los trabajos inconclusos. Actualmente, el hospital dispone de unas 15 camas de internación, cuatro de ellas destinadas al área de pediatría.