La fábrica de calzados Dass en Eldorado enfrenta un presente complejo marcado por la retracción de la producción y un contexto económico adverso. La disminución de pedidos, sumada al ingreso de productos importados, generó un fuerte impacto en la actividad de la planta, donde la producción se redujo entre un 70% y un 80% respecto de su capacidad habitual.
Actualmente, la empresa mantiene un ritmo de fabricación cercano a los 4.500 pares diarios, considerado el piso necesario para sostener los puestos de trabajo vigentes. Sin embargo, este nivel de actividad solo estaría garantizado hasta junio, por lo que crece la incertidumbre sobre los meses siguientes. El objetivo es lograr pedidos que permitan mantener ese volumen al menos hasta fin de año, aunque sin perspectivas de incorporar nuevo personal.
En paralelo, se aclaró que recientes versiones sobre una supuesta fusión empresarial no implican una mejora en la situación productiva ni laboral. Se trató de un proceso administrativo mediante el cual la planta de Eldorado absorbió bienes de una fábrica cerrada en Coronel Suárez, sin impacto en la generación de empleo.
Uno de los factores más señalados en la caída de la actividad es el aumento de las importaciones de calzado terminado, que compiten directamente con la producción local. Esta situación afecta no solo a Dass, sino también a otras firmas del sector, profundizando la preocupación en la industria.
En cuanto a los salarios, si bien se indicó que la empresa cumple con los pagos y que los sueldos se ubican entre los más altos de la ciudad, también se cuestionaron los acuerdos paritarios recientes por considerarlos insuficientes frente a la inflación.
El panorama refleja una combinación de factores que ponen en riesgo la estabilidad laboral en la planta, en un contexto donde el sostenimiento de la producción depende casi exclusivamente de la continuidad de los pedidos en los próximos meses.