La ciudad de Eldorado volvió a encender señales de alarma en el sector industrial tras la confirmación de 43 despidos en la planta de calzados DASS, una de las principales fuentes de empleo del norte misionero. La medida se da en un contexto de retracción de la producción y menor demanda por parte de marcas internacionales, lo que genera preocupación entre los trabajadores y la comunidad en general.
Desde el sector gremial indicaron que la decisión empresarial está directamente relacionada con la baja de pedidos, principalmente de la marca Adidas, a lo que se suman recortes previos en la fabricación destinada a otras firmas. Esta reducción en los volúmenes de producción habría impactado de manera directa en la continuidad laboral de parte del personal.
Las desvinculaciones se concretaron de forma repentina, lo que profundizó el malestar entre los trabajadores, quienes venían de un período en el que se había transmitido un escenario de mayor estabilidad. La situación actual, sin embargo, dejó en evidencia un panorama de fuerte incertidumbre respecto al futuro laboral dentro de la planta.
Ante este escenario, el conflicto fue elevado a la órbita provincial y el Ministerio de Trabajo tomó intervención. Un funcionario participó de la asamblea realizada por los empleados, mientras desde el gremio se solicitó una audiencia urgente con la empresa para obtener precisiones sobre el estado real de la fábrica y las perspectivas a corto y mediano plazo.
Desde la representación sindical señalaron que el objetivo principal es contar con información clara sobre la continuidad de la producción y las condiciones laborales, en un contexto que consideran complejo y sin garantías de estabilidad. El panorama, advierten, no resulta alentador y no se vislumbra un horizonte definido.
La situación genera un fuerte impacto en Eldorado, donde la empresa DASS ha tenido históricamente un rol central en la generación de empleo. En medio de una crisis que atraviesa a la industria del calzado y a la retracción del mercado, la preocupación se extiende más allá de los trabajadores directamente afectados y alcanza a toda la comunidad.