Otra caída de los puntos en la tasa de interés de los plazos fijos, esta vez de 10 puntos, y una medida por parte del Gobierno que no le da tregua a los pequeños ahorristas.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) dispuso que se bajen los rendimientos de los plazos fijos, pasando de 70% a 60%, lo que equivale a un exiguo casi 5% mensual, que como viene la tendencia, se sabe no se mantendrá en ese nivel por mucho tiempo.

Suben las tarifas, suben los alquileres, la nafta, la comida, la ropa, el esparcimiento, y pese a que el Gobierno plantea una tendencia a la baja en la inflación, la realidad a veces tarda en acomodarse y no se percibe tan notoriamente esa deflación. Y como frutilla del postre: los salarios no suben lo suficiente y cada vez cuesta más vivir.
¿Existe alguna alternativa de ahorro?
Siempre y cuando se trate de una persona de clase media, y dejando de lado la posibilidad de que tenga hijos en época escolar, que cuente con empleo en blanco y con ingresos que le permitan vivir, así y todo, la respuesta a la pregunta anterior parece ser no.
Eso si se lo piensa rápido y a simple análisis. Pero enseguida surgen las opciones de otras alternativas al plazo fijo, que como se ha dicho en el último tiempo, ha muerto.
Si no es en plazo fijo, ¿dónde se invierte el dinero?
La respuesta fácil es en las billeteras virtuales o para aquellos con un perfil mucho más arriesgado, en las criptomonedas.
El problema surge cuando se analizan en detalle los rendimientos de esos resguardos de valor y/o inversiones.
- Billeteras virtuales:
- Criptomonedas:

- Invertir en la Bolsa de Valores:
Inflación en dólares
La inflación es un flagelo que los argentinos ya han incorporado y con el cual aprendieron a convivir. No es normal que de un día a otro, por el mismo producto, se pida como valor de compra más dinero que el día anterior. En gran cantidad de países esto no pasa, no está normalizada la suba de precios de la noche a la mañana.
La duda se plasma cuando se mira el mercado estadounidense, que es el que da referencia de los dólares. Incluso, es la preocupación de varios argentinos que intentan protegerse acumulando esta moneda.

La mala noticia es que también hay inflación en los Estados Unidos. Es cierto, incomparable con los números argentinos, pero real al fin. En el caso del país norteamericano, la suba de los precios interanual trepa al 3,5%, mientras que la de Argentina está en el orden del 287,9%.
Números muy diferentes que a cualquier ahorrista no le asustarían, pero cuando se piensa en el dólar como respaldo de valor seguro y el atesoramiento de los billetes se vuelve una práctica activa, la persona tiene que saber que en el último año, para ponerlo como ejemplo, perdió un 3,5% en dólares solo por tenerlo guardado.
¿Qué hacer con el dinero?
Sí, es la pregunta obligada: si no sirve el plazo fijo, o las billeteras virtuales, o las criptomonedas, o invertir en la Bolsa o atesorar dólares, ¿qué hacer entonces con aquel capital (para los afortunados que pueden juntarlo) que sobra y no es consumido en el mes?
Ya quedó respondido en esta nota que incursionar en la Bolsa o con las criptomonedas puede ser una opción de ganancia, aunque reviste riesgos importantes que hay que tener presente. Utilizar estos métodos como ahorro es arriesgado y se suele aconsejar que no se vuelque todo el capital que la persona tenga en su poder en estas inversiones, por el riesgo de perderlo todo.
Hay otras alternativas, quizá más convencionales: como décadas atrás, una de las respuestas a esta pregunta es la de “comprar ladrillo”. Quiere decir que si se cuenta con un capital suficiente como para adquirir un inmueble, ya sea un departamento, una casa o un terreno, una de las alternativas a esos ahorros guardados pasa por aquí.
Por supuesto, un porcentaje muy pequeño tiene un capital suficiente. Es por ello que aparecen las otras opciones: comprar vehículos, cosas para el hogar, remodelar, adelantar cuotas de compras ya hechas, etc.

Finalmente, otra alternativa que es altamente riesgosa, pero ante la inestabilidad del mercado, muchas personas hacen, es que se deshacen de sus dólares en billete para comprar pesos y ponerlos a invertir (plazo fijo, billeteras virtuales, etc.). Luego, con el interés obtenido en esa transacción, vuelven a comprar dólares y allí obtienen un rédito en moneda extranjera.
Pero, como ya se dijo, esto es muy riesgoso porque día a día cambian las reglas de juego en la Argentina y esto puede incluso llegar a generar pérdidas de capital importantes.
