La guerra que nunca termina

Dos jugadores de la selección de Suiza fueron sancionados por la FIFA por festejar sus goles, en la victoria ante Serbia en el Mundial de Rusia 2018, con el gesto de un águila formada con sus manos. Es que detrás de esa actitud, hay un enorme conflicto social; una historia que incluye guerras, nacionalismos y destierros. 

La guerra que nunca termina
24 de julio de 2018, 12:42