Matías Rosso llegó desde Chacarita a Estudiantes de La Plata, jugó la Copa Libertadores, pero no consiguió club tras la pandemia del 2020 y tuvo que continuar su vida laboral alejado de las canchas.

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El fútbol argentino está lleno de historias de vida de futbolistas que la lucharon por años para tener su oportunidad. Muchos no llegaron a tenerla y otros sí, pero no pudieron mantenerse.
Matías Rosso: de las canchas a la moto
El exfutbolista es un ejemplo de esas historias de superación. Se le acabaron las oportunidades y buscó la manera de mantenerse económicamente en un contexto complicado, sin perder el foco: "Jugué en primera división, llegué a jugar una Libertadores con Estudiantes, ascendí al Nacional con Chacarita, tengo más de 15 goles y acá estamos. Prohibido rendirse", publicó el exmediocampista, acompañado de una foto en su nuevo trabajo.


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La carrera futbolística de Matías Rosso
El club más grande al que perteneció fue Estudiantes de La Plata. Allí estuvo un año y jugó 8 partidos oficiales, entre ellos, dos por Copa Libertadores 2015: victoria frente a Independiente del Valle y empate ante Atlético Nacional.

Luego su travesía en el deporte continuó en distintos equipos de Argentina. Jugó en Aldosivi, Estudiantes de Caseros, volvió a Chacarita y su último paso fue en Gimnasia y Tiro de Salta, donde jugó hasta diciembre de 2019.
Al no conseguir club para seguir jugando, se alejó del verde césped y comenzó su nueva etapa laboral como repartidor.
