¿Se viene otro aumento del boleto en Córdoba?: la tarifa cubre sólo el 36% del costo del transporte
El sistema de colectivos de la ciudad funciona con fuerte dependencia de subsidios municipales, provinciales y nacionales.


El transporte urbano de la ciudad de Córdoba atraviesa una situación financiera marcada por una fuerte dependencia de subsidios estatales. Actualmente, la tarifa que pagan los usuarios cubre apenas el 36% de los costos operativos del sistema, lo que vuelve a abrir el debate sobre un posible aumento del boleto.

Según datos oficiales correspondientes a marzo de 2026, el sistema de transporte urbano tiene un costo mensual cercano a $20.600 millones. Sin embargo, la recaudación proveniente de los boletos representa sólo una parte de ese monto.
La diferencia se cubre con subsidios que aportan el municipio, la Provincia de Córdoba y el Gobierno nacional. Aun con ese esquema de financiamiento, el transporte sigue siendo uno de los servicios que genera mayores cuestionamientos por parte de los usuarios.
En la ciudad se realizan en promedio 450 mil viajes diarios, lo que convierte al sistema en uno de los principales servicios públicos urbanos.
El mayor aporte al sistema lo realiza actualmente la Municipalidad de Córdoba. En marzo, el municipio destinó $8.226 millones en subsidios al transporte urbano, lo que representa alrededor del 36% de los costos totales.
Ese aporte se divide en diferentes mecanismos. Por un lado, el municipio financia gratuidades para determinados sectores, como mayores de 70 años, personal de salud, embarazadas, policías y servidores urbanos. Ese esquema representa unos $2.050 millones mensuales.
Además, el Gobierno municipal paga a las empresas un monto por kilómetro recorrido, un mecanismo que reemplazó al sistema anterior que cubría salarios de choferes. Desde fines de marzo, ese valor se fijó en $4.782 por kilómetro.

Por su parte, la Provincia de Córdoba aporta alrededor de $4.200 millones por mes a través del financiamiento de los boletos sociales, especialmente el boleto educativo.
En tanto, el Gobierno nacional participa mediante el sistema Sube, que subsidia parte del pasaje para jubilados, beneficiarios de programas sociales y personal de casas particulares. Ese aporte representa cerca del 10% de los costos del sistema.
La empresa Coniferal continúa operando los corredores de las líneas 10, 40 y 60. A su vez, ingresaron nuevas compañías como SIBus, que gestiona las líneas 30 y 80, y SolBus, que recientemente asumió la línea 70.
La línea 50 también pasó a manos de SIBus, mientras que la línea 20 se mantiene en un esquema de emergencia operado por lo que queda de Tamse, la empresa municipal que se encuentra en proceso de transformación societaria.
El municipio estableció recientemente un precio técnico del boleto de $2.029,60, valor que refleja el costo real estimado del servicio. Sin embargo, el boleto que pagan los usuarios continúa en $1.720.

La diferencia entre ambos valores es cubierta mediante subsidios. Subir la tarifa implicaría trasladar una mayor parte del costo a los pasajeros, aunque también incrementaría el monto que deben cubrir los subsidios vinculados a los boletos sociales y beneficios del sistema Sube.