La "resaca" de Belgrano: el operativo para limpiar Córdoba tras los festejos
Tras el agónico 3 a 2 en el Kempes, la marea celeste tomó la ciudad. Las imágenes del operativo de limpieza.


Córdoba despertó con sensaciones encontradas este lunes 25 de mayo de 2026. Por un lado, la gloria de un Belgrano campeón que alcanzó la cima del fútbol argentino. Por el otro, el desafío logístico de devolverle la normalidad a la capital. Tras la victoria por 3 a 2 en el estadio Kempes, la fiesta pirata se extendió por cada rincón, dejando postales de alegría pero también un trabajo monumental de limpieza.

El operativo se centró en despejar las arterias que fueron escenario del fervor pirata. El rastro de la celebración fue evidente: toneladas de residuos acumulados que cubrieron el asfalto en zonas estratégicas como el Patio Olmos y las cercanías del Gigante de Alberdi, donde el movimiento fue incesante durante toda la madrugada.

La consagración de Belgrano en Primera División no fue un evento más; fue una explosión de identidad que movilizó a una multitud. La masa de gente inició su peregrinación desde el mismo estadio Kempes, trasladando el carnaval hacia puntos como el hotel Quinto Centenario y el barrio Alberdi, corazón latente del club. Sin embargo, el epicentro simbólico volvió a ser el Patio Olmos, donde la concentración de fanáticos alcanzó niveles históricos.


Las zonas más críticas para el servicio de recolección fueron el emblemático Patio Olmos y los alrededores del estadio Gigante de Alberdi. En estos puntos, la acumulación de desechos obligó a un despliegue especial de maquinaria y personal. Según se observó en las primeras horas de hoy, el volumen de residuos superó cualquier previsión, producto de una movilización popular que desbordó las calles céntricas.

Pese al esfuerzo logístico que implicó el despliegue de limpieza, hoy prima la satisfacción por el logro. Belgrano campeón es la noticia que domina las tendencias en redes sociales y las charlas en cada café. La jornada del 25 de mayo será recordada como el día en que Córdoba se tiñó de celeste para siempre tras la gran final en el Kempes.