"Reconocí su voz": la revelación de la abuela de Agostina Vega que complica al segundo detenido
Elizabeth, abuela de la adolescente de 14 años, también reveló que Osvaldo Fassetta "vigilaba" a la familia durante la búsqueda.


El avance de la investigación por el femicidio de Agostina Vega en Córdoba sumó un testimonio clave que complica la situación de Osvaldo Fassetta, el segundo detenido en la causa.

En este sentido, Elizabeth, abuela materna de la víctima, aseguró que el sospechoso estuvo presente en la vivienda familiar durante las primeras horas de la búsqueda y que su comportamiento despertó alarmas. El hombre, un exbarrabrava de Instituto, está imputado por encubrimiento agravado y convivía con el principal acusado, Claudio Barrelier.
Según el relato de la mujer, Fassetta se presentó en el domicilio cerca de las 4 de la mañana del domingo, bajo el pretexto de ayudar a Melisa Heredia, madre de Agostina, a recorrer la ciudad para encontrar a la joven. Sin embargo, su actitud no fue la de un colaborador común.
"Sentí que había algo raro, que no se le despegaba a mi hija. Estaba pendiente de lo que decía y hacía", afirmó Elizabeth. La abuela de la adolescente recordó que decidió enfrentar al hombre y preguntarle específicamente por los lugares que había visitado junto a Melisa. Tras esa conversación, y ante la incomodidad que generaba su presencia, le pidió que se retirara .
Un punto de inflexión en la investigación se produjo cuando la familia decidió entregar voluntariamente sus teléfonos móviles a la Policía. Elizabeth aclaró que esta acción buscaba aportar datos y despejar cualquier duda sobre el entorno de la madre.

En ese contexto, la mujer relató haber escuchado una voz familiar en las comunicaciones anónimas que recibían mientras realizaban la denuncia. "El día que yo escuché la voz, entre todas las llamadas que ya nos habían hecho a mí y a Melisa, llamadas rarísimas a las dos", recordó.
Al describir el tono del interlocutor, señaló que no parecía distorsionado, sino más bien "como cuando te levantás de dormir, que tenés esa voz así como media cambiada". Fue en ese momento cuando advirtió a los efectivos policiales: "Esa voz me parece conocida". Según su testimonio, está convencida de que quien hablaba era Fassetta.
Fassetta no era un desconocido en el entorno del principal sospechoso. Vivía en la misma propiedad de barrio Cofico donde se presume que fue asesinada Agostina y mantenía un vínculo cercano con Claudio Barrelier.
A pesar de que su defensa, a cargo de Eduardo Medina Allende, sostiene que el imputado "nunca vio a Barrelier en una actitud agresiva", la fiscalía ordenó su detención basándose en indicios de que habría ayudado a ocultar el crimen.
Para Elizabeth, la participación de terceros es una certeza. "Ese tipo (Barrelier) no puede haber hecho todo lo que hizo solo. Estoy segura de que hay más personas", concluyó.
El drama del femicidio ha devastado la salud del núcleo familiar cercano. Melisa, la madre de Agostina, permanece internada en el Hospital San Roque con asistencia psiquiátrica, un cuadro de deshidratación y fallas renales. Pese a su delicado estado, pudo asistir brevemente al sepelio bajo estricta supervisión médica y custodia policial.

Por su parte, Miguel, el abuelo de la adolescente, sufrió un fuerte dolor en el pecho tras el entierro y debió ser hospitalizado. Aunque se encuentra estable y bajo observación, el hecho refleja el nivel de conmoción que atraviesa la familia.
La causa, liderada por el fiscal Raúl Garzón, se encuentra bajo secreto de sumario por 10 días, medida dispuesta el pasado 3 de junio para proteger la ejecución de nuevas medidas de prueba. Además, la Justicia ha solicitado la acumulación de una causa anterior contra Barrelier, fechada en 2025, por "privación ilegítima de la libertad".