Llaryora confirmó que pedirá la conciliación obligatoria por el paro de UEPC de 72 horas
La administración provincial anunció que recurrirá a herramientas legales para garantizar el dictado de clases, mientras se elabora una nueva oferta salarial.


El gobernador Martín Llaryora, junto con sus colaboradores más cercanos, se mantuvo activo en este fin de semana largo, abocado a delinear una nueva oferta salarial para los docentes. En ese marco, confirmó que recurrirá a la conciliación obligatoria para desactivar el paro de 72 horas que la UEPC anunció para miércoles, jueves y viernes próximos.

Desde el Centro Cívico ratificaron la decisión de avanzar en la mesa de diálogo, reconociendo la "legitimidad del reclamo salarial docente". Sin embargo, el Gobierno considera que un paro de tres días "excede el marco" de la negociación y genera múltiples conflictos, advirtiendo que "cada día sin clases no es neutro".
El Gobierno de #Córdoba reconoce la legitimidad del reclamo salarial docente y ratifica su decisión de avanzar en la mesa de diálogo con una nueva propuesta, fruto del esfuerzo conjunto de todos los cordobeses.
— Gobierno de Córdoba (@gobdecordoba) April 5, 2026
Pero el paro de 72 horas anunciado excede ese marco: cada día sin…
La solicitud de conciliación obligatoria, que podría extenderse por 10 o 15 días hábiles, tiene como objetivos principales:
Llaryora encabeza una serie de reuniones con funcionarios de distintas áreas en busca de consensuar una propuesta que logre destrabar un conflicto que se extiende desde hace casi dos meses. Sería la cuarta oferta en una negociación paritaria marcada por la tensión y por tres jornadas de paro ya concretadas y otras tres para los próximos días.

Entre las alternativas, aparece la posibilidad de modificar la estrategia que hasta ahora sostuvo el Gobierno provincial: aumentos iguales para todos, atados a la “cláusula gatillo” por inflación. En la mesa chica que trabaja sobre el nuevo ofrecimiento, junto al gobernador están el secretario General de la Gobernación, David Consalvi, y el ministro de Educación, Horacio Ferreyra.

También intervienen funcionarios del Ministerio de Economía para evaluar el impacto financiero, entre ellos el secretario de Ingresos Públicos, Gerardo Pintucci, en ausencia del ministro Guillermo Acosta, quien se encuentra de vacaciones. "No está definido, pero hay muchas chances de pedir la conciliación, por 10 o por 15 días hábiles, para sacar del medio la presión de los paros”, indicardon desde el Panal.

"Tenemos que mejorar la última propuesta, pero siempre con el condicionante de la baja de los ingresos, en un contexto económico en el cual el salario no le alcanza a nadie. El gobernador fue muy claro el jueves pasado cuando admitió la justicia del reclamo de los docentes, pero tampoco puede ofrecer algo que no esté seguro de que podrá pagar”, explicó uno de los llaryoristas que participan del análisis de la situación.
Hasta ahora, las tres ofertas rechazadas por la UEPC tuvieron como eje los aumentos automáticos por inflación, con un criterio uniforme para todos los sectores de la educación. Ahora, y aún en etapa de evaluación, Llaryora analiza correrse de esa lógica y avanzar hacia un esquema de incrementos escalonados por categorías.

“El problema es que hay muchos sectores en la educación, pero los que más nos preocupan son los maestros que están frente a los alumnos que cumplen 22 horas semanales. Notamos que es el sector en el cual hay más descontento con lo que cobran”, deslizó otra fuente oficial.
En el Gobierno provincial aseguran que no hay intención de prolongar el conflicto y por eso la estrategia para encauzar la negociación empieza a reconfigurarse. Y atento a lo que surge de las asambleas escolares: allí, el pedido se inclina por aumentos porcentuales –y remunerativos– por sobre un refuerzo del Fondo de Incentivo Docente (Fonid), como el que incluyó la tercera propuesta.