Quién es la mujer que tiene 30 denuncias por estafa y la Justicia de Córdoba no puede atrapar
Tiene un historial de denuncias que datan desde 2019, pero sigue libre.


El nombre de Alejandra Cristina Coffi no es nuevo en los pasillos de las fiscalías de Delitos Económicos de Córdoba. Sin embargo, su capacidad para reinventarse parece no tener límites. Definida por sus víctimas como un "camaleón", Coffi logró, según las denuncias, alternar identidades profesionales con una destreza asombrosa: desde abogada y constructora hasta asesora financiera, auditora y vendedora de autos.

A pesar de acumular una treintena de causas judiciales en al menos 10 fiscalías diferentes, la mujer continúa viviendo en un exclusivo country y manteniendo oficinas en un lujoso edificio de la avenida Irigoyen, en pleno corazón de Nueva Córdoba.
Desde 2019, las denuncias contra Coffi presentan un patrón sistemático: se acerca a personas o empresas con necesidades críticas o conflictos legales, ofrece soluciones rápidas y genera un vínculo de confianza extrema. En sus redes sociales, ella misma se describe como una mujer "alquimista, resiliente, sabia y rápida", una construcción de imagen que, según los expedientes, es la pieza fundamental para la captación de sus víctimas.

Una vez que logra el control de los bienes o fondos, Coffi simplemente "desaparece" o bloquea el acceso a los recursos. El año pasado, un episodio puso su rostro en la escena pública: un video viral la mostró siendo escoltada por la policía fuera de una distribuidora en la zona sur de la ciudad, mientras los empleados celebraban su detención. Sin embargo, la alegría duró poco: fue trasladada a una unidad judicial y quedó en libertad a los pocos minutos.
Uno de los casos más documentados ocurrió en esa misma distribuidora familiar. Según la Justicia, Coffi se ganó la confianza de los dueños, operó desde una oficina interna y logró que uno de los socios le otorgara un poder administrativo ante escribano. Con ese documento, habría desviado recursos de la empresa hacia un negocio personal: un bar.

Su historial también incluye un enfrentamiento legal con el empresario inmobiliario Víctor Roberto Suez. En este caso, Coffi actuó inicialmente como intermediaria para negociar con damnificados de los emprendimientos de Suez. La relación terminó en denuncias cruzadas por falsificación de cheques y la presunta apropiación de un departamento. Una pericia caligráfica confirmó que las firmas en los cheques no eran de Suez, pero Coffi fue quien se presentó a cobrarlos.
El mayor obstáculo para que las víctimas encuentren justicia es estructural. Las causas están dispersas en múltiples dependencias que carecen de los recursos técnicos para investigar la totalidad del entramado. Actualmente, el avance está frenado por un conflicto de competencia territorial y técnica en la Cámara de Acusación.

Mientras los denunciantes exigen que el Fiscal General unifique todas las actuaciones en una sola investigación de Delitos Complejos para analizar el patrón de conducta global, Alejandra Coffi mantiene su rutina sin restricciones. Para quienes la denuncian, esta dispersión de expedientes no es una falla del sistema, sino la herramienta que le permite seguir operando en la impunidad.