El logro del Belgrano campeón que abre del todo una nueva era para el fútbol de Córdoba
La enorme victoria sobre River levanta la vara. Que ya estaba alta por las últimas campañas de Talleres, y la final ganada ante el "Millo".


El golpe en la mesa que dio Belgrano repercutió en el país, y obviamente se hizo sentir en Talleres y en Instituto, los otros representantes de la ciudad de Córdoba en la Liga Profesional. La consagración del "Pirata" ante River en una final inolvidable, para adjudicarse el Torneo Apertura 2026, ratifica que el fútbol cordobés se encaminó y mira más arriba.

Hace poco más de un año fue Talleres el que festejó, irónicamente también ante River, en la final de la Supercopa Internacional. Y aunque entre anális y chicanas le quisieron bajar el precio, no deja de ser un logro como para que brille la estrella en el escudo. Ahora es Belgrano el que tocó el cielo con las manos, un legítimo campeón. Por primera vez en Primera, y también en torneos de AFA para el fútbol de Córdoba.
Ese camino a la gloria deportiva, auspicioso a fines de los '70 e inicios de la década del '80, con los formidables equipos de Talleres y Racing de Nueva Italia, finalistas ambos en el viejo Torneo Nacional; se hizo sinuoso y cuesta arriba. Con frustraciones, falta de protagonismo, descensos, ostracismo en categorías casi amateurs como el Argentino A, y debacles institucionales, incluídas quiebras.


Lo cierto es que los clubes de Córdoba seguían a una distancia sideral de los grandes, o de los rosarinos que sí sabían lo que significaba ser campeón y también competir a nivel internacional. El sube y baja se extendió por los años '90 y en el comienzo del nuevo milenio. Una historia que comenzo a revertirse en los últimos años.
Talleres volvió del exilio en el Federal A y se consolidó en Primera en la era Andrés Fassi. Disputó las finales de Copa Argentina en 2021 (contra Boca) y un año después en el insólito partido que se le escapó contra Patronato. Jugó Copa Libertadores y en 2024 terminó segundo, discutiendo el título hasta la última fecha contra Vélez. Hasta que en 2025 venció a River y amaneció una nueva estrella en su escudo. El que ya lucía la de la Copa Conmebol del '99.

Belgrano también se reinventó. Después del ciclo dorado con Armndo Pérez, asumió un ídolo y goleador histórico, que no tuvo miedo de exteriorizar sus ambiciones: Luis Fabián Artime. Y peleó por el "coso" en la campaña histórica del ascenso 2022. Y entró a copas internacionales. Y repatrió al entrañable Ricardo Zielinski para animarse a ser protagonista.

Apostó fuerte el Belgrano del Luifa, y ganó un montón. Una coronación para la historia, imborrable, que lo catapulta a la Libertadores 2027 y a una secuencia de finales que lo pueden convertir en el más ganador de Córdoba, porque de pronto se le abren las puertas del cielo.

De esta ecuación también quieren ser parte Instituto y su gente. Ya se consolidó en Primera con el proyecto que sostiene Juan Manuel Cavagliatto. Pero en Alta Córdoba aspiran a más, primero quizá con la escala previa de acceder a una copa internacional, empujados por el clima de euforia de Belgrano. Ni hablar en Talleres, que deberá diagramar una ingeniería rápida, efectiva y efectista, para equiparar el aura de su rival de siempre. En todos los casos, significa que el fútbol de Córdoba, después de tantas penurias, apuntará más alto todavía.