Horror en Córdoba: una mujer mató a su hijo de 12 puñaladas
La Justicia de Córdoba confirmó que enfrentará un tribunal por el asesinato del adolescente.


El 6 de agosto de 2025 quedó marcado como una de las jornadas más oscuras en la historia reciente de Río Cuarto. Aquella noche, el horror se desató dentro de una vivienda familiar cuando María Eugenia Juárez, de 47 años, atacó a su propio hijo, un adolescente de 14 años.

En las últimas horas, el avance del expediente registró una novedad clave: la Justicia confirmó la elevación a juicio oral de la causa. Esta resolución se produjo luego de que un Juzgado de Control rechazara de manera tajante los planteos presentados por la defensa de la acusada, quienes buscaban cuestionar su situación procesal para evitar el debate público.

El fiscal de la instrucción, Pablo Jávega, explicó que antes de llegar a esta instancia se realizaron múltiples medidas probatorias de gran rigor científico y testimonial. La recolección de evidencia incluyó no solo los relatos de testigos directos e indirectos, sino también un análisis exhaustivo de la historia clínica de la mujer y peritajes interdisciplinarios.
Uno de los puntos más críticos de la investigación residía en determinar si la imputada era imputable. Los resultados de las pericias fueron contundentes: al momento del crimen, María Eugenia Juárez tenía la capacidad plena de comprender la criminalidad del acto y de dirigir sus acciones.

El informe técnico detalla que la mujer atacó a Aarón Benjamín Alaniz con una violencia extrema, efectuándole 12 puñaladas. El hecho de que la Justicia haya ratificado su capacidad de comprensión anula las estrategias de la defensa y la posiciona frente a una posible sentencia máxima.
Actualmente, Juárez se encuentra detenida bajo la imputación de homicidio calificado agravado por el vínculo. Se trata de una de las figuras más graves contempladas en el Código Penal Argentino, dada la naturaleza del lazo familiar y la saña del ataque.

La mujer permanece en prisión desde la misma noche del asesinato. De ser encontrada culpable por el tribunal en el futuro juicio, la única pena posible para este delito es la prisión perpetua.