Cómo hizo el captor de Esmeralda para burlar rastrillajes y drones en Córdoba
La aparición de la pequeña de dos años en una zona ya revisada por fuerzas especiales en Cosquín es un dato clave para la investigación.


El hallazgo de Esmeralda, la niña que mantuvo en vilo a Córdoba durante 20 horas, dejó más interrogantes que certezas para la justicia. A pesar de haber sido encontrada a casi 500 metros de su casa en el barrio San José Obrero, el escenario del hallazgo plantea un desafío logístico y criminalístico: ¿Cómo pudo una niña de dos años pasar inadvertida ante drones térmicos y equipos de búsqueda especializados?.

El intendente de Cosquín, Raúl Cardinali, quien participó activamente del operativo en su doble rol de mandatario y médico, fue tajante al cuestionar la mecánica de la desaparición. La zona donde apareció la menor es una excolonia de vacaciones de 320 hectáreas con monte nativo cerrado, un terreno que ya había sido rastrillado tres veces por más de 100 personas, perros de búsqueda y drones con sensores de calor.

La efectividad del rastro térmico debería haber detectado la firma de calor de la niña en un radio tan corto, lo que refuerza la teoría de que Esmeralda no estuvo en ese descampado durante las horas de búsqueda intensiva, sino que fue trasladada allí posteriormente.
Dos hallazgos físicos descartan, para los investigadores y la familia, que la niña haya caminado por sus propios medios hacia el monte. En primer lugar, su madre, Tania, reveló un detalle inquietante: "La encontré con su body puesto al revés", una maniobra de vestimenta que una niña de su edad difícilmente podría realizar sola.

En segundo lugar, Cardinali observó que, pese a ser una zona plagada de espinas, "sus piecitos no estaban lastimados". El parte médico del Hospital Domingo Funes confirmó que solo presentaba raspones leves, descartando deshidratación o signos de haber pasado una noche a la intemperie en un terreno tan hostil.
La fiscal Silvana Pen analiza si la niña fue devuelta ante la magnitud del operativo, que incluyó la activación del Alerta Sofía y la movilización de mil vecinos. Según la hipótesis del ejecutivo municipal, la presión mediática y policial hizo que a el o los captores la criatura "les quemara las manos", obligándolos a dejarla en un punto cercano para facilitar su hallazgo.

Mientras la investigación avanza sobre las cámaras de seguridad y el entorno cercano, el misterio de cómo se burló el cerco tecnológico sigue siendo el eje central que busca resolver la fiscalía.