Un gol de Ronaldo Martínez, en gran definción y para cortar la sequía, puso a Talleres arriba en el marcador 1 a 0 frente a Rosario Central en Arroyito, por la sexta fecha del Torneo Apertura. En un primer tiempo en el que Ángel Di María agredió a Augusto Schott y el árbitro Sebastián Zunino no lo sancionó con tarjeta roja.
Con el encuentro todavía empatado en cero, Di María quiso apurar un lateral, con Schott al frente. Y le arrojó la pelota en la cara, sin ningún tipo de justificación. El jugador de Talleres, al que le tocó marcar la punta izquierda, terminó en el piso. Pero para el árbitro no pasó nada y sólo le mostró la amarilla. Increíble.
La agresión no sacó del partido a un Talleres bien plantado, que logró controlar a Di María y los demás intentos del irregular equipo de Jorge Almirón. Y así sacó ventaja a los 42 minutos, en un pase de Ulises Ortegoza con fortuna por el rebote en un defensor, y Martínez sacó un balazo que dejó sin defensa a Jeremías Ledesma.
Y lo festejó con todo el ex Platense, quien había anotado en el debut con la casaca Albiazul frente a Newell's, y se le cerró el arco. La agarró con todo el pie, y con un teléfono celular que le alcanzaron desde atrás del arco, los festejó con baile.
LA ATAJADA DE LA NOCHE, GUIDO HERRERA CONTRA DI MARÍA
Más allá de la polémica, y las críticas por cómo condiciona los arbitrajes, Ángel Di María fue protagonista contra Talleres, lo buscó y estuvo cerca de convertir un golazo con su sello. Lo impidió Guido Herrera, con la atajada de la noche.