¿Fallas de seguridad?: investigan la muerte en el Rally de Córdoba
La Justicia analiza posibles irregularidades en el operativo de seguridad del Rally Sudamericano luego de que un auto se despistara y atropellara a un espectador.


La muerte de Brian Zárate González durante el Rally Sudamericano disputado en Mina Clavero abrió una investigación judicial para determinar si existieron fallas en los controles de seguridad del evento.

El joven fue atropellado este domingo por un auto de competición que se despistó mientras se desarrollaba la carrera en el tramo Giulio Cesare, en el Valle de Traslasierra. Ahora, la fiscalía analiza si la zona donde se encontraba el público estaba correctamente señalizada y controlada.
El hecho ocurrió cerca del mediodía del domingo durante el desarrollo de la competencia. El vehículo involucrado fue un Volkswagen Polo conducido por el piloto paraguayo Didier Arias, que perdió el control tras impactar contra unas rocas y comenzó a dar vuelcos.
En medio de esa secuencia, el automóvil salió de su trayectoria y embistió al joven espectador, que se encontraba en el sector del público. Zárate González, oriundo del barrio Villa Páez de Córdoba capital, sufrió graves politraumatismos y fue trasladado de urgencia al Hospital de Mina Clavero, donde se confirmó su fallecimiento poco después.

El accidente también dejó herida a Natalia Carolina Molina, una espectadora oriunda de Villa Dolores, quien sufrió traumatismo de tórax y fractura de tobillo. En tanto, el piloto y su navegante resultaron ilesos. Tras el hecho, la organización del rally decidió suspender inmediatamente el tramo Giulio Cesare.
Uno de los ejes centrales de la investigación judicial es la señalización y el control del público en la zona del accidente. De acuerdo con fuentes vinculadas al caso, el sector donde ocurrió la tragedia no contaba con la “cinta roja indicadora de prohibición”, un elemento clave que se utiliza en las competencias de rally para delimitar áreas peligrosas para los espectadores.

Según indicaron, la ausencia de esa señalización podría haber impedido que el público tuviera una advertencia visual clara sobre el riesgo del lugar.
Otro punto que analiza la fiscalía es el recorrido previo que realizan los vehículos oficiales antes de la largada. Se confirmó que al menos siete vehículos de seguridad, entre autos de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) y comisarios deportivos, pasaron por ese tramo antes del inicio de la carrera.

Los investigadores buscan determinar por qué no se detectaron irregularidades o situaciones de riesgo en ese sector, ya que el reglamento establece que los organizadores deben suspender o modificar el tramo cuando identifican zonas inseguras para el público.
La investigación está a cargo de la fiscal Analía Gallaratto, de Villa Cura Brochero, quien inició una causa bajo la carátula preventiva de homicidio culposo y lesiones culposas.
Por el momento no hay personas imputadas, aunque la fiscalía ordenó diversas medidas de prueba, entre ellas peritajes técnicos al vehículo y la toma de testimonios a testigos presenciales.
Además, la Justicia analiza videos difundidos en redes sociales, donde se observaría que en jornadas previas algunos espectadores se ubicaban muy cerca del paso de los autos de competición.
Los informes policiales también indican que el personal de seguridad estaba ubicado a unos 100 metros del lugar del impacto, un dato que ahora es evaluado para determinar si el operativo contaba con los controles suficientes.