Un expolicía apareció muerto en su casa tras los festejos por Belgrano en Córdoba
Se trata de Cándido Lino Cuello, quien fue encontrado con graves heridas en su rostro. Lo que se sabe.


Mientras miles de hinchas inundaban las calles de Córdoba para celebrar que Belgrano se consagraba campeón, el silencio y la muerte se apoderaban de una casa en barrio Villa Aspacia. Lo que comenzó como una reunión familiar y de vecinos derivó en una investigación judicial. La víctima, Cándido Lino Cuello, era un hombre de 74 años, conocido y querido en su comunidad.

La reconstrucción del hecho sitúa el inicio de la tragedia en la tarde del domingo, en una vivienda ubicada sobre la calle Triana al 4800. Cuello había organizado una "previa" y citado a un grupo de personas para seguir la final de Belgrano contra River Plate.
Con el correr de las horas y tras la consagración del equipo de Alberdi, el clima de euforia hizo que la mayoría de los invitados se retirara de la casa para continuar los festejos en otros puntos de la ciudad. Sin embargo, Cándido no se quedó solo: su excuñado permaneció en la propiedad.

De acuerdo con las pesquisas, ambos habrían continuado bebiendo, y en ese contexto de presunta embriaguez, se habría desatado una discusión fatal alrededor de las 20.
La tranquilidad del lunes por la mañana se rompió cuando el hijo del expolicía, preocupado porque su padre no respondía los mensajes de texto, decidió ir hasta la vivienda para ver qué sucedía.
Al ingresar, se encontró con que su padre yacía de costado en el suelo, con heridas visibles en la cara y rodeado de una prominente mancha de sangre. Más tarde, arribó la Policía y un servicio de emergencias al lugar, quienes constataron el deceso de Cuello.

A pesar de que las viviendas en el sector son colindantes, ningún vecino reportó haber escuchado gritos, pedidos de auxilio o sonidos compatibles con una pelea violenta. Este detalle inicialmente llevó a los pesquisas a dudar sobre si se trataba de un homicidio o de un accidente doméstico, como una caída provocada por el estado de ebriedad.
No obstante, la inspección ocular del cuerpo cambió el rumbo de la causa. Los indicios de golpes contundentes en la cabeza y el rostro de Cuello reforzaron la hipótesis de un ataque criminal. Actualmente, la mirada de la Justicia se centra sobre el excuñado de la víctima, quien fue la última persona vista con él antes del desenlace.
El fiscal Micheli aguarda con cautela los resultados de la autopsia, que será el documento determinante para establecer científicamente la causa de la muerte.

Paralelamente, los comisionados policiales trabajan intensamente en el relevamiento de domos policiales y cámaras de seguridad de comercios y hogares cercanos para identificar los movimientos en la calle Triana durante la noche del domingo.
En las próximas horas, no se descartan allanamientos y el secuestro de teléfonos celulares de todos los asistentes a la reunión para rastrear comunicaciones que puedan arrojar luz sobre el conflicto.