El escalofriante relato de una adolescente esclavizada en Córdoba: “Sentía que les pertenecía”
La menor fue secuestrada con falsas promesas laborales para someterla a un régimen de servidumbre, violencia y aislamiento.


La lucha contra la trata de personas en Córdoba logró un avance significativo con la captura de Maykol Rodrigo Challapa, oriundo de Bolivia que permaneció prófugo durante una década.

El operativo, realizado por efectivos de la Gendarmería Nacional en la provincia de Santa Fe, puso fin a una búsqueda iniciada en 2015, cuando el sospechoso logró evadir a la justicia tras un allanamiento en la ciudad cordobesa de San Francisco.
La investigación judicial reconstruyó un calvario que comenzó en 2014. Challapa y su pareja, Marleni Mamani Cussi, contactaron en Bolivia a una adolescente de apenas 17 años. Bajo la promesa de un empleo legítimo en un negocio de venta de ropa en Córdoba, la convencieron de trasladarse a Argentina.
Sin embargo, para concretar el traslado, la joven fue obligada a ingresar al país utilizando la identidad de su hermana gemela, dado que no poseía documentación propia en ese momento. Lo que parecía una oportunidad de progreso se transformó en una pesadilla de explotación laboral y malos tratos.
Una vez en San Francisco, la oferta laboral se esfumó. La víctima fue forzada a trabajar jornadas extenuantes tanto en el comercio como en la vivienda de la pareja, sin recibir ningún tipo de remuneración. Según consta en el expediente judicial, la adolescente vivía bajo un régimen de fuertes restricciones, donde se le impedía comunicarse con el mundo exterior, incluso con su propia madre.
El impacto psicológico del sometimiento fue devastador. Durante el proceso, el juez resaltó que la víctima llegó a declarar que sentía que “pertenecía a ellos” y que se consideraba a sí misma como “su esclava”.
El horror salió a la luz en febrero de 2015 gracias a un descuido de sus captores. La joven logró acceder a Facebook y contactar a una amiga en San Francisco. Su mensaje fue un grito de desesperación: “Me quiero morir, no quiero estar más así”.
Esta comunicación activó una denuncia ante la Justicia Federal, que derivó en un allanamiento donde fue detenida Mamani Cussi. En 2025, la mujer fue condenada a seis años y medio de prisión tras un juicio abreviado donde reconoció su participación en los delitos de explotación laboral y tráfico ilegal de personas.

Actualmente, tras la detención de Challapa en diciembre pasado, la fiscal federal María Marta Schianni ordenó su procesamiento y prisión preventiva. La justicia considera que el riesgo de fuga es elevado, dado que el acusado demostró su capacidad para ocultarse de las autoridades durante 10 años.