En un anuncio que coincide con las vísperas del 50 aniversario del golpe de Estado de 1976, autoridades judiciales confirmaron la identificación de José Brizuela, trabajador de la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (Epec) y militante del sindicato de Luz y Fuerza. Sus restos fueron hallados en el predio del excentro clandestino de detención La Perla, en el sector conocido como "Loma del Torito".

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Desde el Sindicato, la noticia fue recibida con una mezcla de profunda emoción y firmeza política. "Nuestro compañero José Brizuela fue blanco de este accionar criminal como consecuencia de su militancia y solidaridad, convicción que la dictadura quería sepultar y no pudo", expresaron las autoridades gremiales a través de las redes sociales.
José Brizuela: un cierre a casi medio siglo de búsqueda
Para la familia Brizuela, este anuncio permite dar cierre a un proceso de búsqueda que se extendió por casi cinco décadas. José fue secuestrado el 24 de octubre de 1977 en su domicilio, en un operativo cargado de crueldad. Fue encapuchado y atado frente a su esposa Nelva, su madre, su hermana y sus dos hijos pequeños: Roberto, de apenas cinco meses, y Sonia, que entonces tenía dos años.

El mensaje del sindicato destaca que Brizuela, quien se desempeñaba en el Taller Electromecánico de Villa Revol, no abandonó su compromiso social a pesar de los riesgos. Aun contando con prescripciones médicas que limitaban su esfuerzo físico, participaba activamente en la "Conducción en la Resistencia", distribuyendo material informativo y realizando colectas solidarias para asistir a los detenidos políticos y sus familias.
"Los restos hablan, y actualizan una lucha incansable", señalaron desde el gremio, recordando que la persecución contra los trabajadores de Luz y Fuerza fue feroz desde la intervención del sindicato en 1974.

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Con esta confirmación, José Brizuela deja de ser un nombre en una lista de desaparecidos para integrarse formalmente a la historia de las 30.000 víctimas de la dictadura genocida. El sindicato envió un cálido abrazo a su hija, Sonia Brizuela, reafirmando que "la lucha continúa cada día hasta encontrar al último compañero".
