Caso Agostina Vega: todas las causas contra Barrelier quedarán en manos del fiscal Garzón
Se resolvió que investigue tanto el femicidio como el antecedente por privación ilegítima de la libertad. La medida busca evitar demoras.


La investigación por el femicidio de Agostina Vega sumó un movimiento clave en las últimas horas. La Fiscalía General de Córdoba, encabezada por Carlos Rubén Lezcano, resolvió que el fiscal Raúl Garzón concentre todas las causas penales que involucran a Claudio Barrelier, el único detenido por el crimen de la adolescente de 14 años.

De esta manera, Garzón no solo continuará al frente de la causa por el femicidio de Agostina, sino que también asumirá la investigación por privación ilegítima de la libertad ocurrida en 2025, expediente que hasta ahora estaba bajo la órbita del fiscal Iván Rodríguez.
La decisión busca evitar que las investigaciones avancen por caminos separados y acelerar el proceso judicial en uno de los casos que más conmoción generó en Córdoba durante los últimos años.
La resolución del Ministerio Público Fiscal prioriza la gravedad del crimen reciente por sobre la antigüedad de los antecedentes que pesan sobre Barrelier.

Concentrar todos los expedientes en una misma fiscalía apunta a evitar superposiciones, demoras y posibles contradicciones entre distintas investigaciones.
Además, la medida deja de lado una alternativa que también había sido evaluada: trasladar los expedientes a fiscalías especializadas en Violencia de Género.
Garzón ya había imputado a Barrelier por homicidio calificado por mediar violencia de género tras el hallazgo de los restos de Agostina. Ahora también tendrá a cargo el expediente de mayo de 2025, cuando el acusado fue detenido por el presunto secuestro de otra joven en la misma vivienda de calle Juan del Campillo al 800, en barrio Cofico.
Aquel caso volvió al centro de la escena porque Barrelier recuperó la libertad apenas 20 días después de ser detenido, una decisión que hoy genera cuestionamientos dentro y fuera de Tribunales.
Fuentes judiciales señalaron a La Voz que existieron diferencias de criterio entre los fiscales generales adjuntos. Mientras Alejandro Pérez Moreno respaldó la concentración de todas las causas en manos de Garzón para evitar trabas procesales, Bettina Croppi sostuvo que los expedientes debían pasar al fuero especializado en Violencia de Género.
La discusión dejó al descubierto un problema que desde hace tiempo preocupa en el ámbito judicial: la falta de estructuras especializadas suficientes para abordar este tipo de delitos.

La situación también reavivó una pregunta incómoda dentro de la Justicia cordobesa: si el sistema contaba con elementos suficientes para advertir el riesgo que representaba Barrelier tras su liberación en la causa anterior.