Para un celíaco, entrar a un kiosco o al supermercado no es una tarea simple. No se trata solo de elegir qué se tiene ganas de comer, sino de realizar un ejercicio de "investigación" constante: dar vuelta el paquete, buscar el logo, leer los ingredientes y confiar en que los procesos de elaboración sean tan seguros como prometen.
En el marco de mayo, elMes de la Celiaquía, una noticia trajo alivio y alegría a las familias argentinas. Georgalos, una de las empresas de golosinas más emblemáticas del país, reafirmó su compromiso con la inclusión alimentaria: hoy, 8 de cada 10 de sus productos son libres de gluten (Sin TACC).
Kiosco Open 25(Web)
La lista de los "permitidos": ¿Qué marcas son seguras?
La gran pregunta que se hacen muchos padres y adultos con este diagnóstico es si esos sabores que marcaron su infancia pueden seguir formando parte de su día a día. La respuesta es un rotundo sí, pero con una lista clara de cuáles son los productos que garantizan seguridad total contra la contaminación cruzada.
Actualmente, las líneas de estas marcas icónicas son aptas para celíacos:
Mantecol: El postre de maní por excelencia.
Flynn Paff: Los caramelos masticables que no faltan en ningún cumple.
Tokke: En todas sus versiones de chocolate.
Full Maní: Snacks y chocolates.
Palitos de la Selva: Un clásico de todas las generaciones.
Atención con las excepciones: Aunque la mayoría del portafolio es seguro, la compañía aclara que las líneas de cereales, alfajores y turrones todavía no entran en esta categoría y deben evitarse.
Mucho más que un logo: el alivio del diagnóstico
Recibir el diagnóstico de celiaquía es, para muchos, un antes y un después. Según Mariana Holgado, vicepresidenta de la Asociación Celíaca Argentina, "ponerle nombre a lo que ocurre y tener un tratamiento claro marca un gran alivio".
Sin embargo, el tratamiento es estricto: una dieta libre de gluten de por vida. Por eso, que marcas masivas y accesibles certifiquen sus procesos es clave para que las personas celíacas no se sientan excluidas de los momentos sociales, como un recreo o una charla con café de por medio.
El peligro de la "migaja": ¿Por qué la contaminación cruzada es el mayor desafío?
Uno de los mitos más peligrosos es creer que "un poquito de gluten no hace nada". La realidad es que incluso cantidades microscópicas pueden dañar las vellosidades del intestino, aunque la persona no sienta dolor en el momento.
Producción segura: Georgalos ha realizado inversiones millonarias en sus plantas para garantizar que los productos aptos no entren en contacto con harinas.
El rol del consumidor: No basta con la costumbre. "Las personas con celiaquía aprendemos a no confiar solo en la memoria: cada compra requiere atención al símbolo Sin TACC", refuerza Holgado.
La inclusión alimentaria no es un privilegio, es un derecho. Contar con información clara y marcas que acompañen este proceso es el primer paso para que todos puedan disfrutar del mismo sabor, con la misma seguridad.