Luego de 448 días cautivo, el gendarme catamarqueño Nahuel Gallo fue liberado en Venezuela y regresó a la Argentina, después de casi 15 meses de detención en un caso que había escalado a nivel diplomático entre Buenos Aires y Caracas. La noticia fue confirmada por el canciller Pablo Quirno y por la esposa de Gallo, María Alexandra Gómez, quien informó que ya estaba volando de regreso al país.
Gallo estaba detenido desde el 8 de diciembre de 2024, cuando ingresó a Venezuela desde Colombia. Las autoridades venezolanas lo acusaron de terrorismo, mientras que desde la Argentina se sostuvo que se trató de una detención arbitraria y se impulsaron reclamos internacionales por su situación. Con el paso de los meses, su caso se convirtió en uno de los episodios más delicados en la relación entre ambos países.
La liberación se concretó el domingo 1° de marzo y, ya en la madrugada de este lunes 2, Gallo aterrizó en Ezeiza en un vuelo privado vinculado a la Asociación del Fútbol Argentino. Allí fue recibido por su esposa, su hijo y funcionarios nacionales. El dato político no es menor, pero el costado más fuerte de la escena estuvo en ese reencuentro largamente esperado, después de más de un año de incertidumbre para su familia.
En Catamarca, la noticia fue seguida con alivio. Gallo es oriundo de la provincia y su regreso cerró, al menos en parte, una etapa marcada por la preocupación y la espera. Queda ahora la vuelta al ámbito privado, lejos del conflicto diplomático y más cerca de lo que durante meses pareció lejano: recuperar la vida cotidiana junto a los suyos.
