El refugio de monos aulladores en La Cumbre: una experiencia única de conservación en Punilla
En la localidad serrana de La Cumbre, en el Valle de Punilla, funciona uno de los espacios de conservación más singulares de Córdoba: el santuario de primates de la organización Proyecto Carayá.
El refugio de monos aulladores en La Cumbre: una experiencia única de conservación en Punilla(gentileza)
El predio alberga monos aulladores y capuchinos rescatados del tráfico ilegal o del cautiverio, que encuentran allí un entorno natural para su recuperación y protección.
Actualmente el santuario continúa abierto al público, aunque las visitas se realizan en días específicos y los horarios pueden variar según la temporada o las condiciones climáticas. Generalmente se puede recorrer los sábados, domingos y feriados, con ingresos a partir de las 10:00 o 10:30 hasta las 17:00 o 18:00, siendo el último ingreso poco antes del horario de cierre. Durante vacaciones de verano o invierno, el espacio suele abrir todos los días.
El refugio de monos aulladores en La Cumbre: una experiencia única de conservación en Punilla(gentileza)
El refugio se encuentra a unos 11 kilómetros de La Cumbre, por el camino serrano que conduce hacia Ascochinga. Las visitas se realizan mediante recorridos guiados de aproximadamente una hora, donde los visitantes pueden conocer el trabajo de rescate y rehabilitación de los primates, además de aprender sobre la problemática del tráfico de fauna silvestre.
Entre las recomendaciones para quienes deseen visitarlo, se destaca que solo se puede abonar en efectivo, debido a que en la zona no hay señal para otros medios de pago. Además, en caso de lluvia el santuario puede permanecer cerrado, y durante el recorrido no está permitido tocar ni alimentar a los animales, con el objetivo de preservar su bienestar.
El refugio de monos aulladores en La Cumbre: una experiencia única de conservación en Punilla(gentileza)
En el predio viven más de 170 monos aulladores y capuchinos, que se encuentran en diferentes etapas de rehabilitación y conviven en grupos dentro del santuario.
El lugar se ha transformado en una propuesta turística y educativa muy valorada en Punilla, que combina naturaleza, conservación y concientización ambiental en pleno paisaje serrano.