Ubicado en La Falda, el recorrido combina trekking, aventura y contacto directo con las sierras, atravesando sectores de monte nativo y miradores naturales ideales para fotografías y descanso.
El circuito puede realizarse en familia o con amigos y es especialmente elegido durante los días fríos por el clima seco, el cielo despejado y las postales típicas del invierno serrano.
Además, el trayecto permite apreciar diferentes paisajes de la región y disfrutar del silencio y la tranquilidad de las montañas.
Se recomienda asistir con ropa cómoda, abrigo, agua y calzado adecuado para caminatas, especialmente durante las primeras horas de la mañana y el atardecer, cuando las temperaturas descienden considerablemente en las sierras cordobesas.