"El que no se levanta a buscar la comida, se muere de hambre", dijo el día de la entrevista. Días más tarde el barrio fue cerrado tras la detección de una preocupante cantidad de infectados de coronavirus.
"Que me falte la comida a mi pero no a los chicos", fue su respuesta cuando le consultaron por qué se exponía al virus. Como en muchas familias la necesidad hace que tengan que salir a trabajar porque es su única forma de subsistir.
El periodista encargado de la nota, Martín Ciccioli, volvió a Villa Azul y habló con el hijo de Emilio. "Hacía 10 días estaba jugando con mis hijos", contó Jesús. El joven añadió que su padre también ayudaba a otros chicos que no eran de su familia.
