Gastón Caminata, ambientalista que vive en Pinamar, es el protagonista de esta insólita historia sucedida en la ciudad de la Costa Atlántica.
El 6 de julio pasado, Caminata limpió la playa como todos los días pero decidió manifestarse en repudio al poco mantenimiento de los balnearios locales: tiró toda la basura frente al municipio.
Este es el documento que habla de "fuga" y que lleva tu firma, Martín. pic.twitter.com/P0DYwzS5S4
— Juan Parrilla (@JPParrilla) July 28, 2017
Sin embargo, la iniciativa le costó caro al también director de la ONG Big Human Wave: mientras que primero fue difamado en las redes sociales, luego le notificaron una multa de más de 10 mil pesos por "arrojar residuos a la vía pública". El acta lleva la firma del intendente Martín Yeza.
FALSO. La multa es por tirar en el municipio la basura que recogió de la playa y que iba camino a contaminar el océano. Multa por protestar. pic.twitter.com/D4YB6Gtghx
— Juan Parrilla (@JPParrilla) July 28, 2017
Esos eran los mismos residuos que estaban tirados en la arena y que, casi irremediablemente, iban camino a contaminar el mar.
Como si fuese poco, a Caminata le enviaron una inspección a Jalisco, el restaurante de comida mexicana que abrió hace más de dos décadas en Bunge y Libertador. Y lo amenazaron con cerrarle el local.
