La vida y la muerte son dos estados tan complementarios como contrarios, componiendo entre ambos un todo. Sin embargo, nunca se podían tocar, no había grises. Algo estaba vivo, o estaba muerto. Sin embargo, un reciente descubrimiento destruyó todas estas creencias.
''Parcialmente vivo'' es la categoría asignada al cerebro de un cerdo muerto que, tras haberse quedado sin sangre y haber estado a temperatura ambiente durante cuatro horas, lograron que haya actividad eléctrica entre algunas de sus neuronas.
On the Nature cover this week: Turning back time. Cellular function restored in the brain four hours after death. Browse the contents of this issue: https://t.co/szBdIMkUr8 pic.twitter.com/KrhKOMyv53
— Nature (@nature) April 18, 2019
El descubrimiento es reciente y verdaderamente preliminar, ya que lo verificado no alcanzaría para llegar siquiera un estado de conciencia o razonamiento. Sin embargo, causó un gran debate en el mundo científico. ''Teníamos líneas claras trazadas entre 'esto está vivo' y 'esto está muerto''' explicó Nita Farahany, especialista en bioética y profesora de derecho en la Universidad Duke.
Jonathan Moreno, especialista de la misma rama pero en la Universidad de Pensilvania, opinó: ''Esto es disparatado. Si alguna vez hubo un tema que ameritaba un debate público sobre la ética de la ciencia y la medicina, era este''.
El hallazgo, con un respectivo seguimiendo y evolución de las técnicas, podría llegar a servir en tratamientos para accidentes cerebrovasculares, lesiones cerebrales traumáticas y enfermedades como el Alzheimer.
